El precio del oro subió tras dos sesiones a la baja, gracias a datos débiles de la actividad manufacturera en Estados Unidos y China.

El progreso general de las condiciones económicas a nivel global y la decisión de la Reserva Federal de continuar reduciendo su estímulo, sin embargo, podrían afectar la demanda de los activos de refugio, dijeron operadores.

El metal precioso se benefició por datos que indicaron que la actividad manufacturera de China cayó a un mínimo de siete meses y por una fuerte contracción de un importante índice de la actividad del sector fabril en Estados Unidos.

El alza del oro puso fin a dos días en los que el metal perdió casi 20 dólares la onza, debido a que los mayores precios redujeron la demanda física y después de que las minutas de la más reciente reunión de política monetaria de la Fed garantizaron a los mercados que seguirá reduciendo su estímulo monetario.

Las minutas de la última reunión de políticas de la Fed mostraron que varios funcionarios pretenden seguir reduciendo el estímulo monetario, lo que disminuyó el atractivo de refugio en contra de la inflación que tiene el lingote.

El oro al contado subía 0.9%, a 1,323.31 dólares la onza.

El oro subió en sincronía con los mercados de acciones de Estados Unidos. La fuerte correlación inversa entre el oro y las acciones registrada a principios de este año ha mostrado señales de haberse disipado posteriormente, dijeron operadores.

Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en abril cedieron 3.50 dólares, a 1,316.90 dólares la onza.

Esta semana, los precios al contado alcanzaron los 1,332.10 dólares la onza, su mayor nivel desde el 31 de octubre del 2013, antes de que los operadores tomaran ganancias.

Entre otros metales preciosos, la plata ganó 1.5%, a 21.85 dólares la onza.

Por su parte, el precio del cobre cayó a su nivel más bajo en una semana, luego de que el euro se depreció y de que un reporte mostró una contracción en el sector manufacturero de China, lo que planteó dudas sobre el panorama para la demanda en el principal consumidor mundial del metal.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajó 0.35%, a 7,155 dólares por tonelada, tras tocar un nivel mínimo intradiario de 7,113 dólares por tonelada. El metal usado en energía y construcción ha caído alrededor de 3% en lo que va del año.

El retroceso de los precios fue limitado por datos de la LME que mostraron una baja en las existencias en depósitos registrados, indicando una escasez en la disponibilidad del metal a corto plazo.

Con 289,600 toneladas, los inventarios de la LME están en su nivel más bajo en 14 meses.

Otro factor que presionó a los metales fue un euro más débil, con un segundo día consecutivo de pérdidas frente al dólar, luego de que una serie de datos de la zona euro apuntó a una floja recuperación de la economía del bloque.

Un euro más débil hace que las materias primas transadas en dólares sean más caras para los compradores europeos.