A finales de este año, el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (IFECOM), podría enfrentar 40% más casos que los registrados en el 2020.

Edgar Bonilla, director general del IFECOM, informó que en el primer trimestre del 2021, se llevaron 19 concursos mercantiles, esto es, más del 50% de los 35 procesos que se presentaron en el 2020.

“Seguimos esa tendencia en el segundo trimestre del año y podríamos llegar a un total de 50 procesos durante todo el 2021”, comentó en entrevista el funcionario del IFECOM, que depende del Consejo de la Judicatura Federal.

De acuerdo con datos del Instituto, la mitad de las empresas que enfrentan un proceso son medianas y el resto grandes.

Se tienen casos del sector petrolero, hotelero, aviación, entre otros. Bonilla destacó que se tienen 19 convenios preacordados, lo que significa que los interesados llegaron con un convenio ante el juez, lo que facilita el proceso.

En el caso de Interjet, la aerolínea todavía no recibe al visitador, por lo que no comienza el proceso de concurso mercantil solicitado.

El funcionario público destacó que el IFECOM nunca dejó de trabajar durante la pandemia. Se cerraron las puertas, pero el trabajo a distancia continuó, ya que el Instituto tiene un rol importante en proceso de suspensión de pagos y quiebras de las empresas en el país.

La ley se modificó en el 2000 y desde entonces se han realizado 824 procesos jurídicos, lo que para el directivo suena poco para el tamaño de la economía del país.

“Desafortunadamente, en 21 años de modificación de la ley de quiebras, no se ha utilizado como se pensaba”, dijo.

Convenios

Desde su punto de vista, en el año no han llegado muchas empresas a esta instancia jurídica porque prefieren realizar convenios con los acreedores y no llegan al concurso mercantil.

Dijo que cerca del  96% de los procesos que llegan al IFECOM son promovidos por la banca y las sofomes, pero por las facilidades que les otorgó la autoridad supervisora, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el año pasado, se pudieron reestructurar créditos de los clientes y se llegó a la reestructura de manera directa con las empresas.

Después de comentar que la Ley de Concursos Mercantiles no se ha utilizado como se esperaba, Edgar Bonilla destacó que puede ser por muchas razones, como el desconocimiento de la legislación por los operadores, los abogados y mucho menos por los empresarios.

“Puedo contar con los dedos de una mano, los abogados que conocen bien de la materia de reestructura de empresa, despachos que saben de reestructuras financieras”, agregó.

También, dijo, el nombre de concurso mercantil puede sonar agresivo para algunas compañías, por lo que la ley podría llamarse Ley de Reestructura de Empresas.

“El nombre parece un estigma social, la ley no es para que las empresas quiebren, sino para que subsistan, no es una quiebra, es para que en otras condiciones vuelvan a generar riqueza, actividad económica y empleo”, explicó.

Al hablar sobre las diferencias en procesos concursales en México y otras latitudes, el entrevistado comentó que en Nueva York se llevan miles de concursos mercantiles por año. Ejemplificó que en España, en el último trimestre del 2019, se llevaron a cabo 25,000 concursos mercantiles.

Reconoció que la cifra está alterada, pues de los casos citados, 20,000 son de personas físicas, pero se llevaron a cabo 5,000 procesos de empresas y en México no llegamos ni siquiera a 1,000 en dos décadas.

Dijo que la ley es perfectible y que se a pesar de ser una buena legislación, se podrían generar nuevos esquemas, por ejemplo que el empresario solicite de manera directa el proceso y se brinque la etapa del visitador, entre otras cosas.

eduardo.huerta@eleconomista.com