La economía estadounidense va sobre ruedas. Al menos eso es lo que se desprende de los datos macroeconómicos que se han conocido recientemente. El último de ellos el pasado viernes, cuando el Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó la creación de empleo en de febrero. A esto se suman la inflación, que en enero cerró en el 2.5%, su tasa más alta en cuatro años.

Con este panorama como telón de fondo, la subida de tipos en EU es inminente. De hecho, el pasado 3 de marzo, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, afirmó que con toda probabilidad el próximo día 15 elevará el precio del dinero en 25 puntos básicos. Con este movimiento, la horquilla de tipos se situará en el 0.75% y 1 por ciento. El objetivo es evitar un sobrecalentamiento de la primera economía del mundo. No obstante, la Fed tendrá que compartir el protagonismo con las elecciones en Holanda.

El alza de las tasas está completamente descontado, hasta el punto de que si no sucediera afectaría negativamente al mercado. La Fed los subirá y no pasará nada , asegura el departamento de análisis de Bankinter.

Despejada esta incertidumbre, ahora las miradas se posan sobre la intervención que realice Yellen al término de la cita del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC). La reunión comienza hoy y un día después se publicarán las conclusiones. Los inversionistas seguirán muy de cerca las palabras de la responsable de la política monetaria en EU, intentando averiguar cuándo será el próximo movimiento. Tras las últimas cifras macro creemos que es más factible que la Fed lleve a cabo tres subidas de tipos este año que, incluso, dependiendo de las actuaciones en materia de política fiscal de la Administración Trump, podrían ser más , señalan desde Link Securities.

En la misma línea se mueve Julien- Pierre Nouen, jefe economista de Lazard Frères Gestion que defiende que la inminente subida de tipos en marzo confirma que veremos, salvo choque grave, al menos tres alzas de los tipos este ejercicio . El experto sostiene que, aunque las medidas presupuestarias de Donald Trump todavía no se conocen, el acelerón experimentado por el empleo y la inflación podrían llevar a la Fed a actuar con más frecuencia .

El optimismo de algunas firmas de análisis es tal que sitúan en cuatro las subidas de los tipos este año. Es el caso de Luke Bartholomew, gestor de inversiones de Aberdeen Asset Managers, que cree que Yellen deberá cuidar la señal que dé a los inversionistas para evitar que los mercados se tambaleen. Lo realmente llamativo sobre esta reunión es cómo de bien se comporten la renta variable. Esto contrasta notablemente con 2015 y 2016, cuando la mera sugerencia de que la Fed pudiera hacer algo provocaba volatilidad , afirma.

Conocer cuándo el banco central de EU dará una vuelta de tuerca al proceso de normalización monetaria es toda una incógnita. Sin embargo, algunos analistas empiezan a hacer sus pronósticos. Carlos Salvador, profesor del área de Economía e Historia de Cunef, fija junio y septiembre como los meses en los que la Fed subirá los tipos para cerrar el año en el 1.25% y 1.5 por ciento. Por su parte, Axa Investment Management escoge junio y diciembre como escenario alternativo a la espera de que Yellen dé alguna pista.

La euforia de algunas firmas de análisis contrasta con la cautela que muestran otros como Adrien Pichoud, economista jefe de SYZ AM. Es probable que la Fed se muestre prudente en medio de un entorno económico y político positivo, pero altamente incierto , afirma. El experto señala además que los elevados niveles de endeudamiento del sector público y privado hacen que el crecimiento sea muy sensible a cualquier endurecimiento de las condiciones de financiación . Ante esta situación, Pichoud cree que la estrategia a seguir por Yellen será la misma a la que viene acostumbrando al mercado: mantener las opciones abiertas hasta el último momento para evitar precipitarse.

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