La recuperación económica y el repunte de los precios del petróleo jugarán a favor de la Bolsa europea este año, según Goldman Sachs, que augura un mejor comportamiento de los índices del viejo continente que de Wall Street.

El banco de inversión predice que el DJStoxx600 acabará este año en torno a los 380 puntos, 8% por encima del cierre del año pasado, mientras que prevé que el S&P 500 acabe el 2017 en torno a los 2,300 puntos, lo que supondría cerrar el año con un repunte de 4 por ciento.

El pasado jueves, el promedio industrial Dow Jones superó la cota de los 20,000 puntos por primera vez en su historia y el S&P 500 se encuentra cotizando también cerca de zonas récord.

Altas expectativas

Goldman explica que actualmente Wall Street cotiza en estos niveles por unas expectativas demasiado positivas. Lo que actualmente genera optimismo en Estados Unidos son los recortes de impuestos y el gasto fiscal, y estos factores se irán diluyendo a lo largo de los próximos meses. Por el contrario, las bolsas europeas tienen unos catalizadores más fuertes para comportarse bien en el medio plazo , afirma Mueller-Glissmann, analista del banco de inversión. Y piensa que al nuevo gobierno de EU le será difícil cumplir todas las promesas realizadas.

Goldman Sachs estima que las exportadoras europeas se beneficiarán si Trump sigue impulsando un dólar fuerte y un euro más débil, lo que se verá reflejado en sus cotizaciones.

En este contexto, Goldman Sachs recomienda sobreponderar las acciones europeas e infraponderar el mercado estadounidenses para un horizonte de 12 meses. Entre sus sectores favoritos incluye a los bancos.

Se rebelan

Empresas e inversionistas comienzan a dar la espalda a las precipitadas y temperamentales políticas de Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos.

Después de semanas al alza y haciendo caso omiso de la incertidumbre que podía desatar la Administración Trump, Wall Street se contagió de los miedos y firmó su peor sesión en lo que va de año.

Mientras, algunos de los directivos más reconocidos del país mostraban su rechazo a las políticas migratorias de Donald Trump.

Microsoft fue más allá del rechazo y anunció que colabora ya con el fiscal general del estado de Washington, donde se sitúa su sede, en la demanda que está preparando para paralizar el decreto de Trump prohibiendo la entrada de inmigrantes de siete países árabes, según Reuters.

El gigante informático destacó que está proporcionando a la justicia información sobre el impacto de la medida en los trabajadores y que estará encantado de testificar si es necesario , según afirmó el portavoz de la empresa, Pete Wootton, en un comunicado.

Por su parte, el director general de Ford, Mark Fields, y su presidente, Bill Ford, firmaron un comunicado en el que revelaron su rechazo a la política de Trump y donde apoyaron la promoción de valores como el respeto y la inclusión .

El presidente de Nike, Mark Parker, afirmó que los valores de la diversidad están siendo amenazados por la orden ejecutiva en EU, prohibiendo el ingreso de refugiados, así como turistas, de siete países mayormente musulmanes. Ésta es una política que no apoyamos .