Un día después del derrumbe del índice CSI300 en las bolsas accionarias de China, el Banco Popular de China (PBOC) anunció la inyección de 130,000 millones de yuanes (9,200 millones de dólares) de liquidez en el mercado para frenar la crisis bursátil.

La liquidez es reducida en el mercado y el PBOC debía reaccionar ante eso , declaró Frances Cheung, de Société Générale.

Un organismo público chino procedió también el martes a comprar acciones, un tipo de intervención ya utilizado en la crisis bursátil china del pasado verano.

Ante dicha decisión, los mercados accionarios en el mundo se tomaron un respiro, luego del lunes negro con el que iniciaron el 2016.

Ayer, el índice accionario Shanghai Shenzhen concluyó con una ganancia de 0.28%, después de los estímulos monetarios anunciados por el PBOC.

La inyección de liquidez fue tomada como una señal positiva en el sentido de que las autoridades monetarias en China están dispuestas a intervenir en el mercado para no incrementar el nerviosismo; sin embargo, la cautela se mantiene, ya que persisten las preocupaciones sobre la desaceleración de la economía del gigante asiático.

No se descarta que la incertidumbre continúe en corto plazo; los inversionistas se mostraron optimistas ante la estabilización en el mercado chino, un día después de la publicación de un débil dato de manufactura que despertó el nerviosismo respecto de una desaceleración económica en aquel país.

La estabilización en el mercado fue principalmente apoyada por parte del banco central y no por un mayor optimismo de los inversionistas , refiere un documento del Grupo Financiero Ve por Más.

Vuelve la calma... momentáneamente

Durante agosto del año anterior, las autoridades monetarias en China intervinieron en tres ocasiones para dar tranquilidad al mercado, al inyectar liquidez por un monto total de 182,800 millones de dólares y regresaron los estímulos al mercado asiático.

Bajo este contexto, se presentaron resultado mixtos en los mercado alrededor del mundo.

El derrumbe del lunes en Shanghai y Shenzhen también se debe a que próximamente deben expirar las medidas tomadas el año pasado por las autoridades chinas para frenar el hundimiento de los mercados, según los analistas.

En julio, Beijing decidió temporalmente prohibir vender a los accionistas que posean más de 5% de una empresa cotizada en Bolsa, para evitar bruscos derrumbes bursátiles, como los ocurridos a mediados del 2015.

Sin embargo, la Comisión de Regulación de Mercados Financieros (CSRC) habría pedido a las dos bolsas chinas que anuncien a las empresas cotizadas que esa prohibición será prolongada más allá del viernes 8 de enero, fecha en que debía ser levantada.

Las bolsas de Shanghai y Shenzhen redujeron pérdidas en un mercado muy volátil, un día después de un derrumbe reflejo de los temores sobre la salud de la segunda economía mundial.

La plaza de Shanghai limitó la caída (-0.26%), igual que la de Shenzhen (-1.86%), en un mercado inestable tras un hundimiento de 7%, el lunes, que generó un cierre anticipado de las sesiones.

La caída de las dos grandes bolsas chinas el lunes fue, en efecto, consecuencia de la publicación de malos indicadores económicos del gigante asiático.

La BMV pierde 0.17%

Bolsas de Valores se estabilizan luego del desastre del lunes

Las Bolsas del mundo regresaron a la calma luego de una turbulenta primera sesión del año, aunque los resultados fueron mixtos.

Mientras que en Europa el índice CAC 40 de Francia aumentó 0.34% y el DAX de Alemania 0.26%, en Asia el Nikkei 225 de Japón y el indicador Hang Seng de Hong Kong disminuyeron 0.42 y 0.65%, respectivamente.

En Nueva York se presentaron resultados mixtos en la pizarra de Wall Street, el promedio industrial Dow Jones y el Standard & Poor’s 500 registraron ligeras alzas de 0.06 y 0.20% cada uno, en tanto que el tecnológico NASDAQ cayó 0.24 por ciento.

En los mercados emergentes, destaca la aversión al riesgo que se mantiene en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en donde el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) descendió hasta el piso de los 42,000 enteros, al registrar una baja de 0.17%, por lo que acumula siete sesiones consecutivas a la baja.

En estas siete sesiones, el IPC acumula un descenso de 1,537.99 unidades, que se traducen en una pérdida de 3.53 por ciento.

El resto de los mercados emergentes en América Latina se desligó del comportamiento negativo de la BMV y en Sudamérica regresaron las ganancias, el índice Bovespa de Brasil finalizó con un rendimiento de 0.66% y el Merval de Argentina aumentó 0.08 por ciento.

Los mercados mantuvieron su tendencia negativa, aunque acortaron las pérdidas, debido a la incertidumbre que generó la intervención en los mercados financieros de China para evitar que continuaran con la caída, a lo que se suman los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, en espera de nuevos indicadores económicos en Estados Unidos.

El mercado seguirá nervioso mientras no encuentre motivos para ir más alto , dijo Sam Stovall, de Standard and Poor’s Capital IQ.

Estimó que el panorama comenzará a aclararse el viernes, cuando EU divulgue sus datos de empleo. (Con información de AFP y Reuters)

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