El gobierno de México analiza emitir un bono soberano verde, adelantó Justine Leigh-Bell, directora de Desarrollo de Mercado de Climate Bonds Initiative (CBI).

De hacerlo, enviaría un mensaje positivo tanto a inversionistas locales como extranjeros, luego de la polémica cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), proyecto que obtuvo financiamiento con la emisión de bonos verdes en mercados internacionales por 13,300 millones de dólares.

Leigh-Bell dijo tener conocimiento de algunos inversionistas tanto nacionales como internacionales que analizan conjuntamente con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público distintos prospectos para emitir un bono verde soberano, aunque desconoce los términos y avances.

No obstante, consideró que hay bastantes oportunidades para colocar un bono verde soberano en México y que sería un buen momento para establecer los cimientos para un crecimiento del mercado.

Además, existe un “enorme apetito” de inversionistas por este tipo de instrumentos verdes en el mundo, pero no hay suficientes proyectos y quieren más.

“Me sorprendería que el bono verde soberano de México no fuera exitoso porque hay un enorme apetito por este tipo de instrumentos”, declaró en conferencia la directiva del CBI, una organización británica sin fines de lucro que promueve inversiones que ayuden a combatir el cambio climático.

Señaló que en caso que el gobierno mexicano decida no llevar a cabo la oferta o posponerla, “llegaría tarde al mercado mundial de bonos verdes”, puesto que hay, por lo menos, dos países de América Latina que en este año planean colocar un bono verde soberano por primera vez.

“Si los activos mexicanos son claramente verdes y el marco de transparencia y divulgación de información son lo suficientemente robustos, no veo ninguna razón por la que el bono soberano mexicano verde no tenga una colocación exitosa”, reiteró Justine Leigh-Bell.

Beneficios

Destacó que uno de los beneficios de que un país salga al mercado con una emisión verde es que obtiene recursos para financiar los proyectos o infraestructura necesaria para enfrentar el cambio climático, tales como transporte público masivo, energía, tratamiento de agua y saneamiento.

“No hay dinero público suficiente para financiar las inversiones necesarias en infraestructura para mitigar los impactos del cambio climático. Sólo al combinar el capital público con el privado se va a poder enfrentar el reto que implica este fenómeno”, dijo Leigh-Bell.

Aseguró que los bonos verdes justo son una oportunidad para atraer capital de inversionistas institucionales extranjeros y locales como las administradoras de fondos para el retiro.

Señaló como un bono verde soberano ayudará a desarrollar este mercado en el país, aún cuando sigue la incertidumbre sobre lo qué pasará con el proyecto del NAIM. En caso de default o que los recursos se usen para otros propósitos a los iniciales, entonces afectaría la “reputación” crediticia de México.

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