Desde que estallara la crisis del Covid-19 IAG se ha confirmado como el valor del Ibex más sensible a las novedades sobre la pandemia, y el Ibex, como uno de los índices europeos más vulnerables debido a la elevada exposición al turismo de la economía española.

La jornada de ayer 2 de noviembre, repitió ese patrón. La semana pasada las medidas drásticas adoptadas por Francia y Alemania ya pasaron factura a las perspectivas turísticas, y al Ibex (-6.4% en la semana pasada). Desde el viernes países como Portugal, Bélgica y sobre todo Reino Unido han aumentado la ola de confinamientos.

Europa se acerca a un confinamiento casi comunitario, y con este panorama los inversionistas centran sus ventas en las empresas con mayor exposición al turismo.

La mayor oleada de ventas se concentra una vez más en las aerolíneas, obligadas a dejar en tierra buena parte de sus aviones. Los resultados y previsiones de Ryanair reflejan la magnitud del impacto en el sector.

La aerolínea irlandesa de bajo costo anunció sus primeras pérdidas en décadas durante la temporada de verano. Sus nuevas previsiones apuntan además a una recuperación más lenta de lo esperado. Para el invierno prevé operar apenas al 25% de los niveles previos al Covid-19, y a más largo plazo, para el verano de 2021, augura que la oferta de vuelos se situará entre el 50 y el 80% respecto al verano de 2019.

La cotización de Ryanair hace frente en mayor medida que el resto de aerolíneas a las presiones bajistas sobre el sector. Pero las caídas se elevan por encima del 5% en compañías como la nórdica SAS y la británica EasyJet. La nota positiva de la jornada en Bolsa la puso Air France-KLM, ante la posibilidad de que el Gobierno holandés acuda al rescate de KLM.

Con el castigo de ayer 2 de noviembre, la cotización de IAG ha caído 80% en el año, el mayor de todo el Ibex, y a pesar de completar su reciente ampliación de capital de 2,741 millones de euros, su valor en Bolsa se reduce a 5,100 millones de euros.