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Tendencias de diseño urbano en México: IA, resiliencia y experiencia humana
El crecimiento de las ciudades, su reconfiguración, la atracción de talento y la urgencia de soluciones sostenibles marcan el rumbo del entorno

La inteligencia artificial (IA), la volatilidad económica y un enfoque centrado en la experiencia humana son factores que deben ser incluidos con mayor énfasis en el desarrollo y el diseño urbano en México.
En un entorno de aceleración tecnológica, desafíos climáticos y transformación de las ciudades, el diseño, la arquitectura y la construcción se posicionan como herramientas estratégicas para elevar la competitividad del entorno construido.
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De acuerdo con expertos de Gensler, firma global de arquitectura, diseño y estrategia, el contexto actual exige convertir la complejidad en oportunidades. La compañía presentó su Design Forecast 2026, informe anual que identifica las tendencias clave que darán forma al futuro del entorno construido a nivel global.
“La IA no solo acelera nuestro trabajo: está revelando patrones del comportamiento humano que nunca habíamos visto. Al mismo tiempo, la volatilidad económica hace que la agilidad en el diseño sea esencial”, afirmó Carlos Pérez-Gavilán, codirector de Gensler México.
En el caso de México, las tendencias responden a realidades como el crecimiento urbano acelerado, la reconfiguración de las ciudades, la atracción de talento y la urgencia de soluciones sostenibles y adaptativas.
“Este informe traza el camino hacia una nueva era de innovación, donde el diseño centrado en las personas se convierte en el motor del desarrollo sostenible y la competitividad de las ciudades mexicanas”, agregó Pérez-Gavilán.
Tendencias que marcarán el entorno urbano
Experiencia como nuevo valor: En el mercado inmobiliario actual, el valor de un activo ya no se mide únicamente en metros cuadrados, pues los espacios que cuentan historias crean memorias y activan la vida urbana adquieren una ventaja competitiva. Esta visión redefine la planeación de desarrollos mixtos, comerciales y corporativos.
Nuevos usos: La reconversión de tipologías existentes gana relevancia, desde centros comerciales con funciones educativas y comunitarias hasta infraestructuras de transporte, las cuales incorporan entretenimiento y reflejan una tendencia hacia ciudades más dinámicas.
Resiliencia climática: Un factor crítico para el valor urbano, especialmente en un país donde los fenómenos extremos son cada vez más frecuentes, el diseño debe evolucionar hacia soluciones flexibles, duraderas y regenerativas, ya que, de lo contrario, los activos urbanos enfrentan el riesgo de perder relevancia y valor en el largo plazo.
Revolución del lugar de trabajo: La competencia por el talento, el nearshoring y la expansión de operaciones multinacionales impulsan una transformación de los espacios laborales. Las oficinas evolucionan hacia plataformas que fomentan la colaboración y ofrecen experiencias para atraer y retener talento.
Inteligencia frente a la volatilidad: En un entorno con costos de financiamiento elevados y cadenas de suministro fluctuantes, la integración de análisis predictivo, datos en tiempo real y modelos colaborativos permite anticipar riesgos y optimizar decisiones en proyectos inmobiliarios.
IA y entorno construido: La aplicación de inteligencia artificial en el diseño urbano abre oportunidades para comprender cómo las personas habitan la ciudad, mejorar la toma de decisiones y acelerar procesos creativos. Esta herramienta facilita el desarrollo de entornos más eficientes, humanos y competitivos, con impacto en la rentabilidad y el posicionamiento de activos.




