James Dimon, consejero delegado de JPMorgan, ha advertido a sus accionistas en su tradicional carta anual sobre las consecuencias de una salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Según el responsable del mayor banco de Estados Unidos por activos gestionados, un Brexit tendría consecuencias negativas sobre la economía británica y europea, y, en el mejor de los casos, implicaría "años de incertidumbre, incluso aunque Reino Unido sea capaz de renegociar rápidamente cientos de acuerdos comerciales con países de todo el mundo, incluido de Europa". En un mal escenario, Dimon contempla que podría abrirse un periodo de "represalias" entre Reino Unido y el resto de países de la UE.

El referéndum para determinar si Inglaterra sale de la Unión Europea se celebrará el próximo 26 de junio.

Dimon también defendió la importancia de los grandes bancos de Estados Unidos y su posición de liderazgo internacional, alertando de que son capaces de ofrecer servicios críticos que los bancos regionales no pueden.

Este comentario se explica por el creciente debate en la mayor economía del mundo sobre los bancos considerados demasiado grandes para caer, una cuestión cada vez más recurrente ante los candidatos a la presidencia del país. El candidato demócrata Bernie Sanders defiende, por ejemplo, la división de las grandes entidades financieras en diferentes unidades de negocio más pequeñas y manejables.

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