Las acciones de Adidas vuelven a brillar hoy en la Bolsa de Fráncfort, con subidas adicionales que han llegado a superar incluso el 8 por ciento. Este nuevo empujón pulveriza sus anteriores récords históricos en Bolsa, por encima de los 170 euros, eleva al 70% su revalorización en los 12 últimos meses, y aumenta su capitalización por encima de los 35,000 millones de euros.

La espectacular escalada que acumula Adidas ha coincidido además con el desplome bursátil de un rival que llegó a amenazar su segunda posición en el ranking del sector por valor en Bolsa, por detrás de Nike. A comienzos de 2016 la capitalización de Adidas se situaba por debajo de los 19,000 millones de dólares, mientras que la de Under Armour superaba los 15,500 millones de dólares. La de Nike se situaba justo por encima de los 100,000 millones de dólares.

Poco más de un año después, Nike baja de los 100,000 millones de dólares de valor en Bolsa, mientras que Adidas supera los 37,000 millones de dólares. El mayor correctivo lo sufre Under Armour. La capitalización de la firma estadounidense se ha desinflado hasta los 8,280 millones de dólares. En los doce últimos meses Under Armour presenta un balance casi opuesto al de Adidas, al acumular un desplome próximo al 60 por ciento.

La presentación de los resultados correspondientes a 2016, al contrario de lo que sucede hoy con Adidas, agravó las alertas sobre la evolución de Under Armour. El pasado 31 de enero sus acciones se hundieron más un 25% en Wall Street. El goteo bajista en su cotización ha continuado desde entonces.

La compañía había acostumbrado a los inversionistas a registrar crecimientos superiores siempre al 20% en los ingresos. Las cuentas del cuarto trimestre de 2016 han frenado este repunte al 12%, su peor dato en ocho años, hasta los 1,310 millones de dólares. La cifra se quedó además por debajo de los 1,410 millones que esperaban los analistas.

El freno en sus ventas incluyó además un deterioro en sus márgenes de negocio, desde el 48% hasta el 44.8%, y provocó un ligero descenso en su beneficio. Las ganancias se limitaron a 104.9 millones de dólares, frente a los 105.6 millones contabilizados en el mismo periodo del año anterior. La evolución mucho más débil de lo esperado ha llevado a la compañía a revisar notablemente a la baja sus previsiones para el medio y largo plazo.

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