Instituciones financieras como administradoras de fondos para el retiro (afores), aseguradoras, banca de desarrollo y comercial, así como fondos de inversión, tienen abiertas sus carteras para disponer de recursos destinados a financiar proyectos verdes que ayuden a frenar el cambio climático.

Es importante que las empresas mexicanas se enteren de que hay instrumentos (de financiamiento) verdes y que existe la disposición de todos los inversionistas para considerar ese tipo de instrumentos en sus portafolios de inversión. Por lo tanto, hay fondeo para todos los proyectos que cooperen para reducir el riesgo de cambio climático , afirmó Enrique Solórzano, director general de Afore Sura.

En conferencia de prensa con motivo de la presentación del Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas (CCFC), el cual se constituyó oficialmente el pasado 31 de octubre, el directivo de una de las principales afores del país, explicó que si bien hay fondeo para apoyar el desarrollo de proyectos sustentables en México, no tienen previsto abrir un cajón especial en donde etiqueten un monto determinado de recursos.

No tenemos previsto tener un cajón específico para este tipo de fondeo, simplemente cuando se nos planteen dos alternativas tendríamos preferencia de seleccionar los proyectos que tengan componentes verdes , puntualizó.

Como inversionistas de largo plazo, coincidió Tonatiuh Rodríguez, director general de Afore XXI Banorte, la responsabilidad fiduciaria los obliga a ser cada vez más eficientes con el uso de los recursos y la rentabilidad de sus portafolios de inversión.

Una mejor toma de decisiones en la conformación de los portafolios de inversión es aquella que mide efectivamente los riesgos ambientales de las actividades que se están financiando. Si la función de costos no está bien medida, la rentabilidad de los inversionistas será menor en el largo plazo , alertó Tonatiuh Rodríguez.

Debe haber una distinción

Los directivos de las afores reiteraron que a largo plazo, si no se hace una distinción entre una inversión que tiene un beneficio en la reducción de emisión de carbono y en la generación de energía sustentable, impactaría en sus portafolios.

Sobre los emisores, un primer efecto podría ser que el mercado vetaría proyectos no sustentables o empresas al negarles el financiamiento, encarecerlos o simplemente, proyectos no amigables con el ambiente serían inviables.

Lo que puede pasar es que algunas de las inversiones que no están etiquetadas como ‘verdes’ pueden sufrir algún perjuicio financiero, como la imposición de gravámenes para las empresas que no tienen este tipo de iniciativas , acotó Enrique Solórzano.

Por ello, la CCFC tendrá como tareas primordiales orientar los portafolios de inversión hacia financiar proyectos sustentables, impulsar temas regulatorios y mandatos de inversión. Paralelamente buscará crear los incentivos en vehículos de inversión que ayuden a madurar al naciente mercado verde a través de la Bolsa Mexicana de Valores.

Otra de las tareas del naciente Consejo es crear las instituciones que certifiquen los proyectos verdes. El mercado necesita cerciorarse de que los proyectos cumplan con todas las características verdes. Con el tiempo promoverían un índice sustentable.

Los sectores susceptibles de mayor crecimiento en el mercado verde son los de energía convencionales y renovables; la reforma energética propiciaría el desarrollo en segmentos de petróleo y gas; plantas de tratamiento de agua, transporte, agrícola, forestal, vivienda e inmobiliario.

Crean CCFC para fijar estándares verdes

El Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas (CCFC) cuenta con el patrocinio de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y del Climate Bonds Initiative (una ONG que promueve estándares verdes para diferentes tipos de proyectos y mercados verdes).

El Consejo quedó conformado por una presidencia colegiada encabezada por Enrique Solórzano, director general de Afore Sura, y Tonatiuh Rodríguez, director general de Afore XXI Banorte.

También está representado por un Consejero General integrado por Atik Capital y Grupo Financiero Monex. La estructura se compone de la Secretaría Técnica a cargo de la Plataforma Mexicana de Carbono (MÉXICO2).

Entre los representantes sectoriales participan la Asociación de Bancos de México (ABM), la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la Asociación Mexicana de Asesores Independientes de Inversiones (AMAII).

También son miembros Nacional Financiera, Corporación Interamericana de Inversiones (CII) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, Pensionissste, Santander Asset Management, Seguros Monterrey New York Life, HSBC, BBVA Bancomer, Nacional Financiera, HR Ratings, EY y la empresa inmobiliaria Vesta.

Al evento asistieron José-Oriol Bosch, director general de la BMV y Javier Bernal, director de Mercado de Dinero y Ventas Institucionales de Grupo Financiero Monex.

Explicaron que el mercado de financiamiento verde apenas tiene operando alrededor de cinco años. A nivel internacional, alcanzó tasas significativas de 40,000 millones de dólares en colocaciones en el 2014, 60,000 millones en el 2015 y para este año se espera cerrar entre 80,000 y 100,000 millones de dólares.

Lo importante no es el número de emisiones, sino que éstas sean de calidad. El mercado con su propia naturaleza irá creciendo y dará mayor certidumbre a los inversionistas , confió Bernal.

Oriol Bosch explicó que uno de los principales retos para el CCFC será comenzar a desarrollar la cultura ambiental, la cual confió se irá desarrollando de manera rápida porque el problema ambiental es visible y grave.

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