Abengoa experimentó una caída en la Bolsa de 80% como consecuencia del inicio de la cotización de los títulos de la ampliación de capital y los nuevos warrants.

Con esta lluvia de acciones y los warrants se ejecuta la dilución accionarial y la entrada de los acreedores prevista en el plan de reestructuración.

Las acciones de clase B de Abengoa han caído 78.18%, hasta 0.024 euros, mientras que las de clase A han experimentado un desplome mayor, de 79.78%, hasta 0.055 euros. Los títulos de la empresa habían experimentado en los últimos días revalorizaciones cercanas a 30% para las clase B y superiores a 100% para las A.

El acuerdo de reestructuración contempla que los actuales accionistas de la empresa pasen de controlar el 100% a 5%, mientras que los bonistas y hedge funds tomarán 50% de la empresa, frente a 40% para la banca acreedora. El restante 5% queda en manos de avalistas.

Los acreedores han sufrido una quita de 97%, mientras que el restante 3% queda articulado a través de deuda con vencimiento a 10 años sin devengo anual de intereses y sin posibilidad de capitalización. En paralelo, los fondos que inyecten los 1,169 millones de dinero nuevo sumarán 55% del capital.

El viernes confluyeron en la acción de Abengoa todos estos efectos, esto es, la dilución accionarial de los actuales accionistas, la habitual pérdida de valor de los títulos fruto de la ampliación de capital y el canje de deuda por acciones, así como la posibilidad de que los nuevos accionistas decidan poner en venta las acciones recién recibidas.

Lluvia de acciones

La ampliación de capital implicó la emisión de 1.577 millones de nuevas acciones de clase A y 16.316 millones de acciones de clase B. Además, se han emitido 83 millones de warrants sobre acciones A y otros 858 millones de instrumentos sobre acciones tipo B.

La ejecución de la ampliación de capital y la emisión de los warrants se realiza después de que el conocido como agente scrow reuniese con éxito los 1,169 millones de euros de dinero nuevo para su inyección en la sociedad, lo que permite completar la reestructuración financiera de la empresa.