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Avistamiento del tiburón ballena: 5 datos que debes conocer antes de vivir la experiencia
La Bahía de los Ángeles en Baja California ofrece una de las experiencias de ecoturismo más emblemáticas de México al poder disfrutar de ejemplares juveniles entre los 2.5 y 8 metros de longitud.

Avistamiento del tiburón ballena en Baja California
En el corazón del Golfo de California, donde el desierto se encuentra con uno de los mares más biodiversos del planeta, ya se vive una de las temporadas más esperadas para los amantes de la naturaleza: el avistamiento y nado con tiburón ballena en Bahía de los Ángeles, una experiencia que permite admirar al pez más grande del mundo en su hábitat natural y, al mismo tiempo, contribuir a su conservación.
Cabe señalar que el tiburón ballena (Rhincodon typus) está catalogado como especie en riesgo conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010, por lo que su aprovechamiento únicamente puede realizarse mediante actividades no extractivas como el avistamiento y el nado regulado.
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La Secretaría de Turismo de Baja California informó que la temporada autorizada se desarrolla del 1 de junio al 15 de diciembre, periodo durante el cual es posible observar principalmente ejemplares juveniles de entre 2.5 y 8 metros de longitud, aunque esta emblemática especie puede alcanzar hasta 20 metros en su etapa adulta.
Miguel Ángel Badiola Montaño, secretario de turismo del estado, señaló que conocer la riqueza natural de Baja California también implica el compromiso de preservarla, por lo que la entidad impulsa un modelo de turismo responsable que permite disfrutar de este espectáculo natural bajo estrictas medidas de manejo y conservación.

Tiburón ballena
El encuentro con el tiburón ballena se realiza en la parte sur de Bahía de los Ángeles, dentro de la subzona de uso público Tiburón Ballena de la Reserva de la Biosfera Zona Marina Bahía de los Ángeles, Canales de Ballenas y de Salsipuedes, un espacio natural de enorme valor ecológico reconocido por albergar cada año a decenas de ejemplares juveniles.
5 datos que debes saber antes de vivir la experiencia
- Con el fin de garantizar la protección de la especie, los recorridos únicamente pueden realizarse con prestadores de servicios turísticos autorizados, quienes cuentan con los permisos emitidos por la Dirección General de Vida Silvestre y operan conforme a la normatividad ambiental vigente.
- Es importante considerar que el inicio de la temporada no significa que el nado esté disponible todos los días. Cuando en la zona se registran cinco o menos tiburones ballena, únicamente se permite el avistamiento desde la embarcación, privilegiando en todo momento el bienestar de los ejemplares.
- Cuando las condiciones permiten ingresar al agua, cada tiburón ballena podrá ser acompañado por un máximo de 4 personas, siempre bajo la supervisión de un guía certificado. Los visitantes deberán mantener una distancia mínima de 2 metros respecto a la cabeza y los costados del animal y de 3 metros respecto a la cola, evitando cualquier acción que altere su comportamiento natural.
- Está prohibido tocar o montar a los ejemplares, utilizar drones durante la actividad, ingresar con mascotas, emplear cámaras con bastones para selfie o accesorios de extensión, tomar fotografías con flash o usar motores de propulsión para nadar cerca de la especie.
- Se deben utilizar únicamente bloqueadores y bronceadores biodegradables para contribuir a la protección del ecosistema marino.
Cabe señalar que el tiempo máximo de interacción con un mismo tiburón ballena o grupo de ejemplares es de 30 minutos, aunque los recorridos turísticos suelen extenderse para incluir otros atractivos naturales que hacen de Bahía de los Ángeles uno de los destinos de naturaleza más fascinantes de Baja California.
Conservación
El cumplimiento de cada una de estas medidas permite proteger a la especie, conservar su hábitat y asegurar que futuras generaciones puedan seguir maravillándose con este gigante del mar.
Badiola Montaño reiteró la invitación a visitantes y prestadores de servicios turísticos a cumplir con todas las disposiciones y autorizaciones correspondientes, destacando que el trabajo conjunto entre autoridades, comunidades y la cadena de valor turística ha permitido consolidar un modelo que combina la conservación del patrimonio natural con el desarrollo económico y el bienestar compartido.



