Kiev. El asediado presidente de Ucrania y los líderes de las furiosas protestas que sacuden el país instaron a una tregua, manifestó la oficina del mandatario en un breve comunicado emitido ayer por la noche.

El exhorto se produjo después que el presidente Viktor Yanukovich se reunió con los principales líderes de las protestas que desembocaron el martes en violentos enfrentamientos que han dejado al menos 26 muertos.

El comunicado no dio detalles de lo que implicaría una tregua o cómo implementarla.

Previamente, ayer mismo, Yanukovich reemplazó al jefe de las Fuerzas Armadas del país y el Ejército anunció que participaría en una operación nacional antiterrorista para restaurar el orden.

También se anunció durante la jornada una reunión de emergencia el jueves en Bruselas, donde ministros de la Unión Europea dijeron que considerarían sanciones en contra de los responsables por la violencia en Ucrania.

En París, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, comentó a la prensa en una conferencia con el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, que él y sus homólogos de Alemania y Polonia se reunirían con ambas partes en Ucrania antes de la reunión de la Unión Europea sobre posibles sanciones.

Indicó que confía en que ambas partes encontrarán un camino al diálogo .

Las posibles sanciones incluyen prohibir que funcionarios de alto nivel viajen a naciones de la UE o congelar sus activos ahí. La prohibición de viajar o el congelamiento de activos a oligarcas poderosos que respaldan a Yanukovich podrían motivar que éstos lo presionen para cambiar de curso.

La violencia de esta semana fue la más grave en casi tres meses de protestas en contra del gobierno, que han paralizado Kiev. La oposición y el gobierno están en un punto muerto sobre la identidad de su nación de 46 millones de habitantes, la cual está dividida en sus lealtades entre Rusia y el occidente.