Pflugerville. El presunto “terrorista en serie” y autor de las cinco bombas que aterrorizaron este mes a la ciudad de Austin murió al hacer explotar el vehículo en el que se encontraba cuando las autoridades se disponían a arrestarlo.

La policía de Austin y el FBI lo rastrearon hasta el estacionamiento de un hotel en Round Rock, Texas. Allí, agentes de la policía esperaban refuerzos para proceder al arresto cuando el sospechoso huyó con su coche y se inició una persecución. Poco después, el hombre detuvo su vehículo a un lado de la carretera. Dos agentes se aproximaban al coche cuando se inició un tiroteo y el sospechoso detonó un explosivo que dejó herido a uno de los policías.

Las autoridades identificaron al presunto terrorista como Mark Anthony Conditt, un joven de 23 años que estaba desempleado y que vivía en Pflugerville, un suburbio en el sureste de Austin.

A pesar de la confirmación del fallecimiento del principal sospechoso, el jefe del Departamento de Policía, Brian Manley, instó a la gente a que se mantenga alerta, puesto que el “atacante en serie” todavía pudo haber dejado paquetes sospechosos en la ciudad antes de morir. Las autoridades habían conseguido dar con Conditt gracias a la tecnología, pero también a las huellas que fue dejando mientras compraba las diferentes partes que necesitaba para la fabricación casera de los paquetes explosivos. Toda esta información se sumó a las imágenes del joven en la tienda de FedEx. La grabación de las cámaras de seguridad mostraba a una persona con gorra, aparentemente con una peluca y portando un paquete con guantes.

En todo caso, aún no hay un motivo que explique la colocación de las bombas que dejaron dos muertos y varios heridos.

El caso original

Las detonaciones en Texas revivieron el temor de que se repitiera la historia de uno de los atacantes en serie más famosos del país que mantuvo en vilo a las autoridades desde 1978 hasta 1996: el Unabomber. Theodore Kaczynski, un genio matemático y exprofesor de la Universidad de Berkeley,  que bruptamente renunció a su carrera y se refugió en completa soledad en un cuarto de 10 por 12 pies en las montañas de Lincoln, Montana, desde donde ideó 16 bombas que dejaron tres personas muertas y 28 heridas.

Finalmente, el 3 de abril fue apresado y su historia ha derivado en novelas y en la serie de televisión por Netflix Manhunt: Unabomber (Cacería: Unabomber).