Francia e Italia firmaron este lunes un acuerdo para construir un túnel para la línea de tren de alta velocidad entre Lyon (este de Francia) y Turín (norte de Italia), un proyecto muy polémico que cuenta con mucha oposición.

Los ministros de Transportes de ambos países firmaron una declaración común para construir el túnel Lyon-Turín que tiene un coste estimado de 8,500 millones de euros, en presencia del presidente de Francia Franóois Hollande, del jefe del gobierno italiano Mario Monti, así como de su su homólogo francés Jean-Marc Ayrault.

Aunque no se han dado detalles sobre la repartición del coste de las obras, se prevé que Italia aporte unos 2,900 millones de euros, Francia 2,200 millones y el resto, un 40%, procederá en principio del presupuesto europeo.

Estaba previsto que esta línea de tren de alta velocidad, que recibió la luz verde en otra cumbre franco-italiana celebrada en 1991, entrara en servicio en 2025, aunque ahora se baraja que pueda ser retrasada a 2028-2029.

Según los diseñadores, esta "autopista ferroviaria", que combina flete y tráfico de pasajeros, debería permitir retirar de las carreteras al menos un millón de camiones anualmente y reducir el tiempo en recorrer el trayecto París-Milán de las 7 horas actuales a poco más de 4 horas.

Además de la construcción del túnel, Italia y Francia han firmado otros cinco acuerdos bilaterales en los campos de cooperación policial, defensa, enseñanza superior, investigación e innovación, carreteras, convergencia de tarifas en el túnel que comparten bajo el Mont Blanc.

RDS