Dalla.- Residentes de la comunidad de Fremont, en el este de Nebraska, aprobaron en plebiscito una ordenanza municipal que prohíbe contratar indocumentados, albergarlos o rentarles casas o apartamentos.

La ordenanza es semejante a otras promulgadas en comunidades como Farmers Branch, Texas y Hazelton, Pensilvania, pero cuya entrada en vigor ha sido frenada por las cortes.

Una mayoría de 57% de casi 8,000 votantes aprobó la disposición, aun cuando las autoridades locales advirtieron que podrían aumentar los impuestos para recabar un millón de dólares anuales, necesarios para defender la medida en las cortes.

De acuerdo con la autoridad electoral, la participación en el plebiscito fue del 45%, en comparación con el 28 que votó en la pasada elección primaria.

La ordenanza obligará a los empleadores de Fremont a revisar el estatus legal de sus empleados a través del sistema federal de verificación E-verify para determinar si tienen permisos para laborar en el país.

La medida también impide a los residentes rentar viviendas a inmigrantes indocumentados.

Para ello, la ciudad emitirá a través del Departamento de Policía, una licencia de ocupación a cada persona mayor de 18 años de edad que requiera vivir o rentar una casa o apartamento.

Los arrendadores deberán verificar las licencias de los potenciales arrendatarios.

Los promotores de la ordenanza aseguraron que la medida es necesaria ante la falta de acción del gobierno federal para controlar la inmigración indocumentada.

La comunidad de Fremont, de unos 25,000 habitantes, ha experimentado un cambio demográfico drástico en la última década ante el continuo crecimiento de la población hispana que busca trabajo en los frigoríficos de la región.

Crecen protestas

Lideres comunitarios y activistas iniciarán en Los Angeles un ayuno permanente para demandar una reforma migratoria y eliminar medidas antiinmigrantes como la Ley SB 1070 en Arizona y otra aprobada la víspera en Nebraska.

'La idea es que se realice un ayuno rotatorio en donde cada uno de los participantes ofrezca los días que considere soportar pero sin que su salud se quebrante o se ponga en riesgo', explicó el activista Juan José Gutiérrez.

La iglesia de Nuestra Señora de Los Angeles en la Placita Olvera, en donde fue fundada la ciudad hace más de 150 años, volverá a ser sede del movimiento proinmigrante en el que se espera se sumen participantes.

'Esperamos que más y más personas se sumen porque es necesario enviar un mensaje de ya basta con esta situación que sólo esta avivando a grupos antiinmigrantes en el país', abundó.

Gutiérrez señaló que 'estamos exigiendo al presidente Barack Obama y al congreso a que concreten una reforma migratoria amplia y humana que otorgue la legalización a millones de inmigrantes indocumentados en el país', enfatizó.

Atacan indocumentados

Inmigrantes indocumentados y presuntos traficantes de droga están siendo atacados a balazos por desconocidos en áreas desérticas del sur de Arizona, en una serie de incidentes que mantienen intrigadas a las autoridades.

El Departamento del Sheriff del condado de Santa Cruz, en la frontera con México, tiene registrados más de 50 ataques desde abril de 2008 a la fecha.

En estos incidentes, unos 12 inmigrantes han resultado heridos de bala y al menos tres han muerto.

Los atacantes han sido descritos como hombres armados con rifles automáticos que visten ropas de camuflaje y que esperan a los inmigrantes para emboscarlos en el lado estadunidense de la frontera.

Más al norte, en el condado de Pinal, entre Tucson y Phoenix, se han registrado también otra serie de incidentes armados contra indocumentados o presuntos traficantes.

El pasado 11 de junio, dos mexicanos -que las autoridades presumen llevaban droga en sus espaldas- fueron muertos a balazos en un área del condado de Pinal, a unos 130 kilómetros de la frontera con México.

Más al sur, ese mismo día, un grupo de cinco indocumentados fueron emboscados por dos hombres que vestían ropa de camuflaje cerca de la comunidad de Río Rico, entre Nogales y Tucson.

Uno de los indocumentados, identificado como Manuel Esquer Gómez, de 45 años, fue herido en un brazo mientras corría para escapar de los disparos junto con el resto de sus compañeros.

Los indocumentados lograron salir a un camino y pedir ayuda. Al informar a las autoridades del incidente, los inmigrantes reportaron haber visto dos cuerpos cuando corrían para ponerse a salvo.

Agentes de la Oficina del Sheriff acudieron al lugar y encontraron el cuerpo de una persona de nacionalidad mexicana y cuya causa de muerte aún no ha sido precisada.

El sheriff del condado de Santa Cruz, Antonio Estrada, manifestó que los investigadores no tienen aún pistas de los atacantes.

En declaraciones esta semana a la estación de televisión KVOA de Tucson, Estrada dijo no querer especular, aunque puntualizó que en las investigaciones 'no se va a desechar ninguna posibilidad', incluyendo el que los atacantes sean ciudadanos estadunidenses.

'Podría haber individuos que podrían estar cazando indocumentados. Esa es en verdad una gran preocupación para nosotros', alertó.

Los ataques difieren de otros incidentes de violencia en la frontera, ya que a las víctimas no se les demanda nada y tampoco son robadas. Los afectados son atacados por sorpresa cuando van caminando y quienes disparan no dan la cara y tratan de ocultarse.

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