La Corte Suprema de EU anunció ayer que los estados pueden desempeñar un papel limitado en la aplicación de las leyes de inmigración ilegal, con lo que sostuvo en parte la polémica ley de Arizona, pero golpeó otras partes al afirmar que dicha ley es una intrusión en los poderes del gobierno federal.

Los magistrados dejan momentáneamente a un lado la parte de la ley que requiere que la policía revise el estatus migratorio de cualquier persona que detenga o arreste si se tiene una sospecha razonable de que la persona se encuentra ilegalmente en el país. La gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, declaró a la decisión, en particular esa parte de la ley que había generado la mayor controversia, como una victoria.

Sin embargo, el fallo también, en parte, reivindicó a la administración de Obama al rechazar la Corte tres disposiciones a las que el gobierno federal se había opuesto.

El Tribunal dictaminó que Arizona no puede hacer que sea un delito menor el que los inmigrantes ilegales no lleven consigo una identificación que diga que se encuentran en Estados Unidos legalmente; que no puede convertir en delito el que los indocumentados soliciten un puesto de trabajo, y que no puede arrestar a una persona basándose únicamente en la sospecha de que ésta se encuentra ilegalmente en el país.

El Tribunal también anunció que la parte de la ley que mantuvo, la que requiere a los funcionarios verificar el estatus migratorio de las personas que detienen y de quien razonablemente se presume que son inmigrantes ilegales, podría ser objeto de demandas legales una vez que se implemente.

En un comunicado emitido ayer, Obama afirmó que estaba satisfecho de que la Suprema Corte haya anulado las disposiciones clave de la ley migratoria de Arizona .

Agregó que la decisión deja claro que el Congreso debe actuar sobre una reforma migratoria comprensiva , ya que un mosaico de leyes estatales no es una solución a nuestro dañado sistema migratorio . Al mismo tiempo, Obama indicó que permanece preocupado por el impacto práctico de la parte de la ley que se mantuvo.

Ningún estadounidense debe vivir bajo una nube de sospecha sólo por su aspecto. En el futuro, debemos asegurarnos de que los agentes del orden en Arizona no apliquen esta ley de una manera que atente contra los derechos civiles de los estadounidenses, como reconoce la decisión de la Corte , comentó Obama.

El candidato presidencial republicano Mitt Romney emitió una declaración sin comentarios con respecto a los detalles de la sentencia, pero que afirmó que la decisión pone de relieve la necesidad de un Presidente que lidere en este problema crítico y trabaje de una manera bipartidista para perseguir una estrategia nacional de inmigración.

Obama no ha aportado ningún tipo de liderazgo en materia de inmigración , aseguró Romney.