Nueva York. Ayer 13 de mayo, soldados israelíes entraron a la Franja de Gaza en el marco de la operación militar en curso contra el movimiento islamista palestino Hamás, anunció el ejército durante esta madrugada.

"La aviación israelí y tropas en tierra realizan en la actualidad un ataque en la Franja de Gaza", declaró el ejército en un breve mensaje.

El portavoz del ejército, Jonathan Conricus, confirmó que soldados israelíes entraron al enclave palestino, pero no precisó cuántos.

Ante la multiplicación de lanzamientos de cohetes por Hamás y la Yihad Islámica, el ejército israelí desplegó carros y otros vehículos blindados a lo largo de la barrera que separa Israel del enclave palestino de donde el ejército israelí se retiró unilateralmente en 2005.

El balance de los enfrentamientos en curso entre el movimiento islamista palestino Hamas e Israel superó los 100 muertos en la Franja de Gaza, indicaron tarde del día de ayer las autoridades locales.

El ministerio de Salud en este enclave palestino registró 103 muertos, de los cuales 27 niños, y 580 heridos desde el inicio, el lunes por la noche, de los enfrentamientos. De lado israelí, los disparos desde Gaza causaron siete muertos y decenas de heridos.

Previamente las fuerzas armadas israelíes informaron que sus cazas "destruyeron un edificio de los servicios de inteligencia de la organización terrorista Hamás".

"Docenas de militantes de Hamás se hallaban presentes en el edificio durante el ataque", añadió el comunicado.

Durante la celebración del Eid al-Fitr (ayer), las calles del enclave de Gaza solían llenarse de palestinos elegantemente vestidos que compartían dulces y saludos para celebrar el inicio de la festividad musulmana.

"Este Eid es diferente. Este Eid viene con bombardeos, miedo y horror", dijo Fahd Ramadan, de 44 años, mientras se dirigía rápidamente a su casa en el campo de refugiados de Jan Yunis, en el sur de Gaza, tras una intensa noche de ataques aéreos israelíes durante las peores hostilidades en años.

EU se opone a reunión

Estados Unidos se opuso a que el Consejo de Seguridad de la ONU debata públicamente el día de hoy el espiral de violencia entre Israel y militantes palestinos, pero el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dejó la puerta abierta a una reunión a principios de la semana que viene.

"Espero que esto dé algo de tiempo para que la diplomacia tenga algún efecto y para ver si realmente conseguimos una desescalada real y seguimos en las Naciones Unidas en ese contexto", dijo Blinken el día de ayer.

"Estamos abiertos y apoyamos una discusión, una discusión abierta, en las Naciones Unidas", añadió.

Sí dijo Blinken que Estados Unidos está "profundamente preocupado por la violencia en las calles de Israel".

Diplomáticos dijeron que Estados Unidos, un estrecho aliado de Israel, ha sugerido que la reunión podría celebrarse el martes.

El consejo de 15 miembros se ha reunido en privado dos veces esta semana para hablar de las peores hostilidades en la región en años, pero hasta ahora no ha podido emitir una declaración pública porque Estados Unidos no creía que fuera útil, dijeron los diplomáticos.