Beirut. El gobierno sirio negó ayer que sus fuerzas hayan sido las responsables de la muerte de decenas de personas, entre ellas 32 niños, en una aldea en el centro de Siria, presuntamente, durante un feroz bombardeo de la artillería.

La agencia oficial de noticias SANA informó de que el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Yihad Makdissi,­ ha negado categóricamente la responsabilidad de las fuerzas sirias en la masacre en el área de Hula, un grupo de pequeños pueblos al noroeste de la ciudad de Homs.

Los grupos de oposición afirman que por lo menos 90 personas murieron durante el bombardeo a la aldea la noche del viernes. Y las Naciones Unidas manifestaron en un comunicado el sábado que sus observadores habían visitado el pueblo y confirmado la muerte de docenas de hombres, mujeres y niños y lesiones de cientos más .

El Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una reu­nión de emergencia el domingo por la tarde para discutir los asesinatos.

Parecía ser uno de los más sangrientos incidentes del levantamiento contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad, y el más mortífero desde que un frágil cese al fuego auspiciado por la ONU entró en vigor el 12 de abril.

Makdissi dijo en una conferencia de prensa en Damasco que la masacre había sido efectuada por grupos terroristas armados , informó SANA.

Matar brutalmente no pertenece a la ética del Ejército de Siria , citó la agencia a Makdissi.