Unidades de élite de la policía francesa intercambiaron disparos y se enfrascaron en prolongadas negociaciones ayer con un militante islamista sospechoso de ser el pistolero que mató a tres soldados franceses, a tres niños judíos y a un rabino en los últimos ocho días, anunció el ministro del Interior, Claude Gueant.

Las autoridades identificaron al sospechoso, quien se mantuvo atrincherado en el interior de un apartamento en Toulouse, como Mohammed Merah, de 24 años, un ciudadano francés que ha pasado tiempo con grupos islámicos en Afganistán y Pakistán. Informes de la prensa indicaron que era de origen argelino y que había invocado la red terrorista Al-Qaeda durante sus conversaciones con la policía a través de la puerta.

Gueant, quien se encontraba en el lugar de los hechos mientras dirigía las operaciones, expuso que el hombre era el presunto culpable de la matanza y que le había dicho a los negociadores de la policía que actuó para vengar a los niños palestinos y protestar en contra de la participación de Francia en la guerra de Afganistán.

La policía rodeó una zona residencial de Toulouse, en el suroeste de Francia a partir de la madrugada de ayer y mantuvo negociaciones con el sospechoso hasta la tarde.

Dos policías resultaron heridos en un intercambio de disparos que ocurrió al inició de las maniobras cuando la policía se acercó al apartamento ubicado en el segundo piso; uno de los policías recibió un impacto en el hombro y el otro en la rodilla, manifestó Gueant. En una entrevista televisiva, el funcionario agregó que el sospechoso lanzó una pistola Colt .45 por la ventana, el mismo tipo de arma ocupado en los asesinatos, pero gritó a los negociadores que aún tenía dos fusiles de asalto y varias pistolas en el interior del apartamento.

Gueant también expuso que en las horas que siguieron al intercambio de disparos, el sospechoso dio indicios de que podría entregarse al final del día.

Gueant afirmó que los investigadores lograron llegar al sospechoso a través de Internet. Un investigador encontró la dirección del equipo de la madre, el cual fue utilizado para responder a un anuncio en Internet colocado por la primera víctima y el nombre del sospechoso estaba en una lista de vigilancia del Ministerio del Interior como posible extremista islámico.

Al inicio de la operación contra Merah, dos de sus hermanos y dos de sus hermanas fueron interrogados. Gueant indicó que uno de los hermanos estaba involucrado con un grupo fundamentalista musulmán en Francia, pero no había recibido entrenamiento en Afganistán y se desconocía si participo en los asesinatos.

La instrucción a la policía fue que fuera detenido vivo.

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