Antioquía. Un inusual tiroteo entre los rebeldes y las fuerzas de seguridad sirias se desató la madrugada de ayer en un elegante barrio del centro de Damasco, con lo que la violencia que ha causado estragos en muchas otras partes del país llega al corazón de la capital y derrumba las afirmaciones del gobierno en torno de que mantiene el control sobre el país.

Los residentes de la zona oeste de Mezzeh, donde se encuentran embajadas extranjeras, oficinas de gobierno y habitan los altos funcionarios sirios, describieron haber escuchado explosiones y disparos que se extendieron durante un periodo prolongado a partir de las primeras horas de la mañana de ayer, en lo que muchos calificaron como las más feroces batallas en la capital desde que iniciara el levantamiento contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad hace un año.

El gobierno y los rebeldes dieron versiones contradictorias de lo ocurrido. La agencia oficial de noticias Sana expuso que los combates estallaron cuando fuerzas gubernamentales asaltaron un escondite terrorista en un edificio de apartamentos de la zona. La agencia afirmó que dos terroristas y un miembro de las fuerzas de seguridad murieron en la escaramuza, pero no dio más detalles al respecto.

Sin embargo, el Ejército Libre de Siria afirmó que sus combatientes habían lanzado un ataque con lanzacohetes y ametralladoras en contra de la Dirección de Seguridad Política, una rama de las fuerzas de seguridad.