Ciudad de México. Los guatemaltecos acudirán este domingo para elegir al nuevo presidente y Congreso, por lo que están llamados a las urnas poco más de 8 millones de personas.

“La papeleta para elección de presidente y vicepresidente es similar a una tarjeta del juego de lotería, ya que cuenta con 19 binomios”, comenta la investigadora del Centro de Investigación Estudios sobre América Latina y El Caribe de la UNAM, Eva Leticia Orduña.

Expone que existe un desencanto de los guatemaltecos por acudir a las urnas y ello se debe a la desconfianza que existe en el manejo transparente de las instituciones encargadas del proceso electoral y el poco arraigo de los candidatos y candidatas a la Presidencia.

De acuerdo con una encuesta reciente de Gallup, Sandra Torres, del partido Unidad Nacional de la Esperanza, de perfil socialdemócrata, cuenta con 21% de las preferencias electorales; seguida de Alejandro Giammattei, del partido conservador Vamos, con 12%; y Roberto Arzú, por el partido de derecha Avanzada Nacional, con 9 por ciento.

De acuerdo con el profesor de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac, Juan Arellanes, Sandra Torres busca la silla presidencial desde el 2011, y para ello se divorció del expresidente Álvaro Colom (2008-2012), para cumplir con la ley que no permitía a familiares directos del presidente en turno buscar la Presidencia; su candidatura fue inhabilitada por el Poder Judicial.

De acuerdo con Orduña, el legado que deja el mandatario Jimmy Morales es muy desolador, pues deja una economía estancada, el empleo informal que ronda en 70% y 23.4% en pobreza extrema.

Aclaración de la investigadora Eva Leticia Orduña Trujillo:

Quisiera señalar que el contenido de la nota periodística realizada por la periodista Edna Herrera y titulada “Sandra Torres, la del divorcio actuado, regresa”, no corresponde a lo que manifesté en la entrevista que concedí a dicha periodista. En la nota se señala: “De acuerdo con Orduña, el legado que deja el mandatario [Jimmy Morales] es muy desolador, pues deja una economía estancada…” En la entrevista (la cual tengo grabada) yo expliqué que Guatemala, según datos del Banco Mundial, es el país con la mejor economía en Centroamérica y que tiene indicadores macroeconómicos altos. Ahondé que en los últimos años Guatemala ha sido un país en el cual la economía ha estado en crecimiento, no obstante, a la par que crece la economía, también lo hace la desigualad. Esto es completamente contrario a señalar que tiene una economía estancada. El Banco Mundial indica al respecto: “En los últimos años, gracias a un manejo macroeconómico prudente, Guatemala ha tenido uno de los mejores desempeños económicos de América Latina, con una tasa de crecimiento por encima del 3 por ciento desde 2012 y que alcanzó el 4.1 por ciento en 2015” (https://www.bancomundial.org › country › guatemala › overview).

En la nota también se señaló: “Expone [Orduña] que existe un desencanto de los guatemaltecos por acudir a las urnas y ello se debe a la desconfianza que existe en el manejo transparente de las instituciones encargadas del proceso electoral y del poco arraigo de los candidatos y candidatas a la Presidencia”. Tampoco mencioné nada de esto. Por el contrario, en la entrevista manifesté que el fraude realizado por la clase hegemónica guatemalteca no se estaba efectuando por medio de las instituciones electorales, sino a través de las instituciones jurídicas. La mayor manifestación de ello la encontramos en el hecho de que Thelma Aldana (quien fue Fiscal General y representaba una posibilidad real de cambio en Guatemala, a favor de la institucionalidad y de la justicia —tanto jurídica como social—, y se encontraba en primer lugar de las preferencias electorales de la ciudadanía) fue retirada de la contienda electoral a través de una resolución de la Corte de Constitucionalidad. Dicha resolución se realizó a raíz de una denuncia infundada, en la que se acusaba a Aldana de haber pagado a una persona que en realidad no prestó sus servicios, cuando fungió como Fiscal General. Con Aldana fuera de la contienda y dado el perfil del resto de los candidatos, se aseguraba el fortalecimiento de los grupos hegemónicos y la reversión de conquistas logradas a favor de la institucionalidad y del Estado de derecho. La transparencia o no de las instituciones electorales, en este contexto, no tenía ninguna importancia. Tampoco me referí a la desconfianza o no de la ciudadanía respecto a las instituciones electorales ni al arraigo de los candidatos. Lo que sí manifesté fue que los cuatro candidatos que se encontraron en los primeros lugares de preferencia en las encuestas, al salir Aldana de la contienda, representaban el fortalecimiento de valores y prácticas autoritarias y conservadoras y que los cuatro tenían o habían tenido señalamientos delictivos en procesos judiciales.

Las reflexiones que realicé en la entrevista (la cual duró una hora y treinta minutos) no se vieron reflejadas en la nota periodística.

Atentamente,

Eva Leticia Orduña Trujillo.