Viena. El colapso de la coalición del gobierno austriaco marcó el final de un objetivo político que, según los analistas, parecía condenado al fracaso desde el principio.

El vicecanciller Heinz-Christian Strache, del Partido de la Libertad, de extrema derecha, renunció el sábado, después de que se diera a conocer un video donde se le ve negociando un acto de corrupción con una representante de un oligarca ruso.

Horas más tarde, el canciller Sebastian Kurz, del partido conservador, convocó nuevas elecciones. El lunes anunció la destitución del ministro del Interior, de extrema derecha, situación que llevó a los restantes ministros de extrema derecha a renunciar.

“Hubo muchas situaciones que me resultaron difíciles de soportar”, dijo Kurz, enumerando los escándalos recientes relacionados con el Partido de la Libertad, incluidos sus vínculos con otros grupos de extrema derecha y un poema publicado por un funcionario del partido que comparó a los migrantes con ratas.

Kurz defendió su decisión de haber formado una coalición con el partido de ultraderecha porque no había alternativas, dijo. Restó importancia a las críticas de la posición de vulnerabilidad en la que se encuentran los servicios de seguridad del país, debido a los vínculos entre la extrema derecha y Rusia.

La reunión videograbada parece haber sido una trampa, aunque no está claro quién grabó la conversación de una hora de duración y por qué fue filtrada una semana antes de las elecciones al Parlamento Europeo.

Strache comentó que sus acciones fueron “un error, estúpidas e irresponsables”.

El hoy exvicecanciller tiene 49 años de edad. Es un técnico dental y su pasado es reconocido por sus vínculos con la extrema derecha.