Ningún Estado, por poderoso que sea, puede pretender imponer su voluntad en contra de los principios forjados por la comunidad internacional , estableció el presidente Enrique Peña Nieto.

Al participar en la 25ª Sesión de la Conferencia del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (OPANAL), agradeció el apoyo de la región, justo en el momento en que México iniciará negociaciones con el presidente Donald Trump, para fijar una nueva relación bilateral.

Hoy, nuevamente, y frente a la coyuntura internacional, el mundo observa nuestra unidad latinoamericana. Por eso agradezco a los pueblos de América Latina y el Caribe su apoyo, solidaridad y afecto.

Los buenos amigos destacan en los momentos de dificultad. Y para los mexicanos ha sido muy emotivo recibir su respaldo. Es un gesto que valoramos enormemente .

A su vez, llamó a reafirmar la vocación de la región de América Latina y el Caribe por la paz internacional.

El mandatario mexicano explicó que a lo largo de más de 70 años, los países que integran la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han practicado los más altos valores universales: la paz, la seguridad internacional, los derechos humanos y el progreso social.

Hace medio siglo, con la convocatoria del expresidente Adolfo López Mateos, y de manera conjunta con sus homólogos de Bolivia, Brasil, Chile y Ecuador, se firmó el Tratado de Tlatelolco, acuerdo multilateral por el que se asumió el compromiso de no fabricar, recibir, almacenar, ni ensayar armas nucleares.

Por aquellos años, la crisis de los misiles (Estados Unidos con Cuba) estuvo cerca de desencadenar en un conflicto mundial, con repercusiones inimaginables, comentó.

La región comparte la visión, dijo, de que las relaciones internacionales deben basarse en el derecho, el respeto y el diálogo, jamás en la intimidación o el uso de la fuerza.

El gran reto en la actualidad, consideró, es combatir el tráfico ilegal de armas , por lo que la región debe hacer mayores esfuerzos para alcanzar la seguridad y la paz en todas sus expresiones.

A nivel mundial, 44% de las muertes violentas son provocadas por armas de fuego. Cada año mueren alrededor 740,000 personas a causa de armas pequeñas y ligeras.

Nuestra región es una de las más afectadas por este flagelo. Aunque hemos construido un andamiaje multilateral para evitar el tráfico de armas y municiones, debemos redoblar esfuerzos .

Finalmente, urgió a refrendar el compromiso para lograr que América Latina y el Caribe continúe siendo una zona de paz y desarrollo.

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