Washington. Los republicanos tomaron el control total del Congreso por primera vez en ocho años en una jornada llena de solemnidad y politiquería bajo la cúpula del Capitolio.

No habían pasado ni dos horas de la inauguración cuando se dio una primera discordancia con el presidente Barack Obama, ya que la Casa Blanca anunció que el mandatario vetaría legislación que aprobara el controversial oleoducto Keystone XL, el cual está paralizado desde hace tiempo y que los republicanos tienen intención de sacar adelante.

Nos esperan trabajos arduos , dijo el líder de la nueva mayoría en el Senado, Mitch McConnell. Me siento realmente optimista sobre lo que podemos lograr .

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, quien el martes enfrentó un intento de destitución por parte del movimiento Tea Party pero fue reelegido por sus colegas, dijo que los republicanos buscarán el apoyo de Obama para medidas relacionadas con empleo, energía y atención a veteranos de guerra.

Sería una señal de que se está rompiendo el estancamiento , declaró.

En la Casa Blanca, Obama felicitó a ambos líderes y dijo que espera con expectación trabajar con ellos.

Va a haber áreas en las que no estemos de acuerdo, y habrá algunas duras batallas, pero también confío en que haya enormes áreas de potencial acuerdo , dijo Obama. Les deseo lo mejor y creo que con suerte tendremos un productivo 2015 .

En el pleno del Senado se mezclaron veteranos con novatos, mientras el vicepresidente Joe Biden tomaba juramento a los senadores en grupos de cuatro. McConnell asumió automáticamente la jefatura del bloque mayoritario, su ascenso respaldado por la base republicana el año pasado.

En la otra cámara hubo escenas similares cuando rostros nuevos y conocidos llenaron los pasillos y los legisladores de ambos partidos pronunciaron al unísono el juramento a la bandera. Pero hubo un elemento de suspenso en la cámara baja cuando Boehner enfrentó el intento de destitución.

No hubo suficientes votos, pero los 25 disidentes representan una suma históricamente alta para un presidente de la Cámara de Representantes en activo. Además sirvió como notificación de que la facción conservadora, que ha sido un dolor de cabeza para Boehner los dos últimos periodos de sesiones, no se quedará callada en ésta pese al mayor control que ejercen los republicanos.

En busca de unidad a pesar de la disensión interna, los republicanos dieron pasos para tratar de aprobar el oleoducto Keystone XL, entre ellos programar votaciones en una comisión del Senado y en el pleno de la Cámara de Representantes para esta semana.

Tras meses de dar respuestas ambiguas, la Casa Blanca anunció el martes que Obama no promulgará esa iniciativa de ley. El portavoz Josh Earnest dijo que existe un proceso de revisión bien establecido que está siendo conducido por el Departamento de Estado y que no debe ser minado por alguna legislación.

Si la iniciativa es aprobada por este Congreso, el presidente no la firmará , dijo Earnest.

Es un preludio del panorama que se avecina a medida que ambas partes fijan posturas para dos años de enfrentamientos y, quizás, cooperación ocasional que ayudarán a dar forma a las elecciones presidenciales y legislativas del 2016.

Obama planea reunirse con los nuevos líderes legislativos la semana próxima.

McConnell sucede al demócrata Harry Reid, de Nevada, sorpresivamente ausente por haber sufrido una lesión mientras hacía ejercicio.