Más de 250 alcaldes de las ciudades de Estados Unidos, reunidos en Miami Beach, advirtieron a Donald Trump que un endurecimiento de las políticas de inmigración interfiere con su manejo de las urbes.

Algunos de nosotros nos enorgullecemos de ser santuarios, de proteger a los inmigrantes , afirmó el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti.

Los agentes de la policía de Los Ángeles hacen entre 20,000 y 30,000 pedidos de órdenes judiciales en medio de la noche, cuando los jueces están probablemente en pijama , expresó Garcetti. La noción de que el ICE no puede hacer lo mismo parece ridícula , agregó, usando las siglas en inglés por las que se conoce al servicio de inmigración.

Los alcaldes de las ciudades grandes temen que una actitud dura hacia la inmigración ilegal devolverá a las comunidades de inmigrantes a las sombras y hará que no denuncien delitos ni cooperen con las autoridades.

Alcaldes republicanos de estados como Indiana y la Florida se opusieron este fin de semana a la idea de perseguir a inmigrantes que no han cometido delitos por el solo hecho de estar en el país sin permiso.

Kent Guinn, alcalde de Ocala, Florida, dijo que, si bien se opone a despejar el camino para que los 11.5 millones de extranjeros que estarían en el país sin autorización se hagan ciudadanos, considera que la mayoría de los inmigrantes son buenos .

Castigar a las ciudades no tienen sentido , sostuvo Brainard. Todo aquel que ha venido a este país, sin importar si lo hizo ilegalmente, debería tener la oportunidad de regularizar su estatus .