Washington. Detrás del teleprompter que lee el presidente Trump durante sus discursos se encuentran el cerebro y la mano de Stephen Miller.

Las desviaciones improvisadas que Trump hace cuando lee sus discursos las hace para encender a los auditorios. Es ahí cuando se ve la mano de Miller, porque es él quien pide a quien controla el teleprompter que suba o baje a un determinado párrafo que, al retomar el hilo del discurso el presidente, le ayudará a reforzar las ideas que intenta transmitir.

En momentos decisivos de su carrera, Trump se ha beneficiado de escritores inteligentes y creadores de marcas que lo han ayudado a crear su imagen pública. Un coautor lo convirtió en un gurú de los negocios a través del libro The Art of the Deal. Un grupo de productores del programa de televisión The Apprentice lo convirtió en una estrella de televisión.

Ahora es Stephen Miller, de 33 años de edad, el hombre que está situando el tema de la migración como el eje central de su gobierno.

“Shock eléctrico”

The Washington Post entrevistó a Miller el pasado viernes. En la entrevista, minimizó su papel en la administración, y no aceptó ningún crédito por su trabajo. Considera a la inmigración como un elemento toral en el futuro de la nación.

Miller aseguró que el día que se enteró del lanzamiento de la campaña de Donald Trump, sintió un “shock eléctrico en mi alma”.

Es Miller quien diseñó la política migratoria contra quienes no tengan recursos económicos. El pasado lunes se reveló de manera oficial.

“La inmigración afecta nuestro sistema de salud. La inmigración afecta nuestro sistema educativo. La inmigración afecta nuestra seguridad pública, nuestra seguridad nacional, nuestra economía y nuestro sistema financiero. Toca todo”, comentó Miller a The Washington Post.