Luego de la peor caída económica de los últimos 30 años para Perú, con una contracción de 11.12% de su economía al cierre de 2020, los organismos multilaterales ven con buenos ojos la recuperación del país de cara al cierre de 2021.

Sin embargo, los expertos han señalado que el tenso clima político del país en medio de las reñidas elecciones donde los conteos se inclinan hacia el izquierdista Pedro Castillo, podrían tambalear las proyecciones de crecimiento debido a los cambios bruscos en la política económica que plantea Castillo y el cambio en las condiciones para la inversión extranjera.

Pese a ello, el Banco Mundial, en la última actualización de sus proyecciones, pronosticó que Perú tendrá un crecimiento económico de 10.3% sobre su PIB al cierre de 2021, ubicando al país como el de mayores posibilidades de recuperación dentro de la región, con una mejora en la proyección realizada en enero de 2.7 puntos porcentuales.

Frente a esto, Carlos Sepúlveda, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario, dijo que el crecimiento del país se verá impactado por la dinámica de inversión extranjera a partir del resultado oficial de las elecciones y "sobre todo por las medidas económicas restrictivas que pueda tomar el nuevo presidente", añadió.

Por otro lado, en la última revisión de crecimiento económico elaborada por el Fondo Monetario Internacional, se señaló que Perú tendría un crecimiento estimado para el 2021 de 8.5% y una proyección de crecimiento de 5.2% al cierre de 2022.

De acuerdo con Pablo Secada, del Instituto Peruano de Economía, este repunte en el crecimiento económico de Perú es consecuencia de la recuperación de una caída muy fuerte, pues durante 2020, la economía peruana tuvo una de las contracciones más grandes de Latinoamérica.

De la misma forma el experto señaló que un cambio drástico en las políticas económicas del país podría dejar estancada la recuperación y que "en este momento el país no necesita reformas constitucionales sino estructurales, que ayuden a dinamizar la inversión con reglas más claras de juego", señaló el experto ante la propuesta de Castillo de reformar el sistema económico del país mediante un cambio de constitución.

La Cepal pronosticó un crecimiento de 9% para la economía de Perú, siendo también la proyección económica más elevada para un país de la región lanzada por este organismo.

De acuerdo con el organismo, la expansión que se registrará el 2021 fundamentalmente será un “efecto rebote”; pero este dinamismo será insuficiente para recuperar los niveles de Producto Interno Bruto (PIB) y de producción previos a la crisis.

En adición a ello, Alicia Bárcena, directora ejecutiva de la Cepal, mencionó que el impacto económico de las vacunas sobre el crecimiento económico del país se producirá a partir de la segunda mitad del año venidero. Sin embargo, considera que el retiro temprano de los estímulos monetarios dispuestos para afrontar la pandemia, así como de los estímulos fiscales podrían truncar la recuperación de las grandes economías.

Finalmente, el Banco Central de Perú también lanzó sus proyecciones de crecimiento para 2021, sin embargo, aunque al inicio del año fue optimista y ubicó la proyección en 11.5%, durante su último reporte redujo el pronóstico a 10.7 por ciento.

Así mismo dijo que las condiciones que impulsarían esta acelerada recuperación serían las medidas de estímulo monetario y fiscal, la recuperación de la confianza por el avance en el proceso de vacunación, la mayor ejecución de proyectos de inversión, y mejores condiciones en el mercado laboral y la demanda.

Gregorio Gandini, analista de Gandini Análisis, dijo que el crecimiento dependerá de cómo el nuevo gobierno sea capaz de manejar las relaciones con las multinacionales, el empresariado y el sector financiero. Es esa medida es pronto para lanzar proyecciones hasta no tener clara la imagen de un nuevo presidente.