Dublín. El presidente Obama arribó este lunes a la borrascosa capital irlandesa, en el inicio de una gira europea de seis días en la que los asuntos de seguridad nacional han sobrepasado a la economía global como el tema de mayor relevancia en las relaciones trasatlánticas.

Obama y la primera dama, Michelle Obama, emergieron del avión presidencial Air Force One a un recibimiento de fuertes ventarrones, para trasladarse a un helicóptero y un breve vuelo a la ceremonia de bienvenida que les ofreció la presidenta Mary McAleese, quien se disculpó por el tempestuoso clima.

El Mandatario procedió a plantar un roble en el Parque Phoenix, cerca del sauce que el finado Presidente John F. Kennedy había plantado en 1963.

Después, visitó al primer ministro Enda Kenny, en su residencia oficial de Farmleigh, en las afueras de Dublín, que en el algún tiempo perteneció a la familia cervecera Guinness.

En breves comentarios, Obama destacó los lazos de sangre entre Irlanda y Estados Unidos, a través de la enorme comunidad de ascendencia irlandesa en ese país.

Haciendo un reconocimiento a la aportación irlandesa a las misiones de paz, a su indeclinable compromiso con los derechos humanos y a su trabajo en la seguridad alimentaria, Obama declaró que Irlanda carga más que su propio peso en el escenario global .

El tono del Presidente reflejó el carácter ceremonial de su escala de un día, que incluirá una visita al poblado de Moneygall, con 300 habitantes, en donde nació su tatarabuelo materno.

De hecho, la escala irlandesa será la única de la gira de cuatro países en la que Obama dedicará tiempo para convivir con gente del pueblo. Por la tarde del lunes, dirigió un breve e informal mensaje en las festividades del Día de la Celebración Irlandesa, un festival en el centro de Dublín. Como obsequio, el primer ministro Kenny presentó a Obama una edición de tres volúmenes sobre mitos y leyendas de Hawai, su lugar natal, escrita por un autor irlandés, pero enfatizando que el regalo era para las hijas de los Obama, que no los acompañaban.

Esto confirma que cuando se necesita a alguien que escriba bien, se contrata a un irlandés , comentó el presidente Obama.