Nairobi. Investigadores han descubierto una serie de nuevos casos en los que las fuerzas de paz de la ONU supuestamente han abusado sexualmente de mujeres y niñas explotadas en la República Centroafricana, lo cual representa la ampliación de un escándalo que pone en riesgo una de las más cruciales y frágiles misiones.

El jueves la ONU informó de siete nuevas presuntas víctimas, en respuesta a un informe de Human Rights Watch publicado el mismo día. Las víctimas tenían tan sólo 14 años, según el informe, y varias de ellas fueron violadas brutalmente. Los abusos más recientes, al igual que en varios casos anteriores según los informes, se produjeron en una de las comunidades más pobres y más vulnerables del país: un campamento para familias desplazadas por una brutal guerra civil, que ahora entra en su cuarto año.

El secretario de la ONU en la República Centroafricana, Parfait Onanga-Anyanga, anunció que despediría a un contingente de 120 soldados de la República del Congo, que al parecer fueron responsables de algunos de los abusos más recientes. Los despidos vienen cuando la ONU trata de asegurar unas volátiles elecciones, en un país que sigue envuelto en una guerra civil. Las tropas estarán confinadas en sus cuarteles hasta que salgan del país.

La misión de la República Centroafricana de las Naciones Unidas se puso en marcha en el 2014, y se ha visto afectada por docenas de denuncias de violencia sexual. Ha habido acusaciones de más de 40 casos de abuso sexual por parte de los empleados de la ONU en la República Centroafricana en los últimos 13 meses, según datos de la ONU.