Washington.- La Organización de Estados Americanos (OEA) reinstaló el miércoles a Honduras, país que estaba suspendido desde el 2009 a raíz de un golpe de Estado militar contra el ex presidente Manuel Zelaya.

La OEA consideró que el país centroamericano cumplió con una serie de condiciones para volver a participar plenamente en el organismo, como el levantamiento de cargos judiciales que pesaban contra el ex mandatario, quien regresó hace pocos días al país desde su exilio en República Dominicana.

Los representantes de 33 países miembros aprobaron una resolución con 32 votos a favor y uno en contra, el de Ecuador. Venezuela la aprobó con reservas, pero no explicó de inmediato cuáles eran sus objeciones.

Zelaya, quien fuera sacado de su casa a punta de fusil por militares el 28 de junio del 2009 y expulsado a Costa Rica, regresó el fin de semana pasado a Tegucigalpa prometiendo reanudar su lucha por hacer reformas a la Constitución similares a lo que pretendía cuando fue derrocado del poder.

El ex presidente fue derrocado cuando pretendía realizar una consulta popular para instalar una asamblea constituyente que abriera paso a la reelección, con lo que, según sus detractores, quería emular a su aliado, el mandatario izquierdista venezolano Hugo Chávez.

Zelaya regresó tras firmar una semana antes en Cartagena de Indias un acuerdo con el presidente hondureño, Porfirio Lobo, que le garantizó su retorno seguro al país cesando una persecución judicial en su contra por presunta corrupción.

Este acuerdo, auspiciado por Colombia y Venezuela, también le da libertad para participar en política.

Zelaya dijo que con la decisión de la OEA, "se logra un acuerdo de reconciliación y además el reconocimiento internacional", al tiempo que elogió el trabajo del presidente Lobo para recuperar las deterioradas relaciones diplomáticas del país tras el golpe.

HONDURAS FUE ADVERTENCIA

Representantes de varios países de la OEA se congratularon del levantamiento de la suspensión a Honduras, pero advirtieron que el organismo debe revisar sus mecanismos de protección a las democracias para evitar en el futuro más casos como el de Honduras.

"Los condenables hechos acontecidos en Honduras deben llevarnos a reflexionar sobre la eficacia de las herramientas de que disponemos", dijo la canciller mexicana, Patricia Espinosa, durante una intervención.

Por su parte, Arturo Valenzuela, Secretario de Estado adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, dijo que la crisis en Honduras "fue una prueba para esta organización".

"No podemos permitirnos ser complacientes. Debemos poner atención para prevenir futuras crisis", agregó.

Ecuador votó en contra de la resolución bajo el argumento de que los militares y civiles que participaron en el golpe no han recibido castigo aún.

Activistas de derechos humanos han dicho que en Honduras, uno de los países más pobres de América, continúan registrándose violaciones a las garantías individuales contra militantes de izquierda, campesinos, que se sucedieron tras el golpe.

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