Millones de personas que viven sin autorización en Estados Unidos podrían ser deportadas, incluyendo personas que simplemente fueron arrestadas por violaciones de tránsito, de acuerdo con una redefinición radical de las prioridades en la aplicación de las leyes migratorias, anunciadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Dos memorandos firmados por el secretario de Seguridad de Estados Unidos, John Kelly, describen planes para aplicar una antigua pero desconocida cláusula de la Ley sobre Inmigración y Nacionalidad en Estados Unidos, que permite al gobierno deportar a México a inmigrantes detenidos cruzando la frontera independientemente de su nacionalidad. Uno de los documentos dice que los inmigrantes deportados a México tendrían que esperar a que el proceso de deportación se cierre. Esto se aplicaría con la gente que se cree que no volvería a cruzar la frontera de nuevo, indica el documento.

Lo más probable es que esta cláusula sea cuestionada por defensores de los derechos civiles y funcionarios en México, y no está claro si es que Estados Unidos tiene la autoridad para obligar a México a aceptar extranjeros. Pero el memorando también pide a Seguridad Nacional que rinda un informe sobre la ayuda estadounidense a México, posible señal de que Trump planea usar esos fondos para que México acepte extranjeros.

Históricamente, el gobierno ha podido repatriar rápidamente a mexicanos detenidos en la frontera pero ha detenido a inmigrantes de otros países mientras sus casos de deportación sigan pendientes, lo cual podría tomar años.

La administración Trump trató de disipar los temores de las comunidades de inmigrantes sobre inminentes redadas para deportar a miles de ellos. Comentaron que las directivas no están dirigidas a producir deportaciones en masa.

También advirtieron que muchos de los cambios que aparecen en los documentos tomarán tiempo para ponerlos en práctica. Respecto de las políticas que otorgan a los agentes mayores poderes, serán utilizadas con cuidado y discreción.

Cualquier inmigrante que vive en el país de manera ilegal y esté acusado o ha sido hallado culpable de cualquier delito, incluso gente que no pasó de ser sospechosa, ahora será una prioridad de las autoridades migratorias del orden, de acuerdo con lo aprobado por John Kelly. Eso podría incluir personas que han sido arrestadas por robos menores, como robo de prendas o delitos menores.

De acuerdo con directrices del gobierno del presidente Barack Obama, se dejaba en paz a los inmigrantes que en su historial sólo tenían haber cruzado la frontera. Aquellos inmigrantes caen en dos categorías: los que cruzaron la frontera sin permiso y lo que llegaron con visa y se quedaron cuando ésta venció.

Quedarse en el país después de que una visa vence es un delito civil, no grave. Quienes llegaron con visa y se quedaron no están incluidos específicamente en la lista de prioridades, pero según los documentos, están más propensos que antes a ser deportados.