Caracas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumió este jueves un segundo mandato de seis años, declarado ilegítimo por la Organización de los Estados Americanos, ante lo que Estados Unidos y la Unión Europea amenazaron con aumentar la presión contra su gobierno.

Maduro, de 56 años, se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia, en un acto al que no asistió ningún representante de la UE ni de la mayor parte de América, excepto por los de Cuba, Bolivia, Nicaragua y El Salvador. El Grupo de Lima no envió a ningún representante, con la excepción de México. Acudió el Ministro Juan Manuel Nungaray, encargado de negocios en la embajada mexicana en Caracas.

En su investidura, el gobernante socialista acusó de racismo a la UE, a la que pidió respeto, y a Estados de Unidos de orquestar un golpe de Estado.

“Venezuela es el centro de una guerra mundial del imperialismo norteamericano y sus gobiernos satélites”, dijo al defender como legítima su juramentación y pedir una cumbre latinoamericana para abordar la situación.

Durante varias horas, Maduro mencionó tres ejes de su gobierno: paz, economía y lucha contra la corrupción. Justo las tres áreas que él mismo ha descuidado. Fue grandilocuente al describir su país como ejemplo de democracia y se atrevió a presumir que la figura del referéndum revocatorio fue Hugo Chávez, quien lo llevó a cabo antes que ningún otro país. Hace casi dos años, Maduro impidió que la oposición llevara a cabo un referéndum revocatorio en su contra.

Asamblea Nacional lo desconoce

La Asamblea Nacional, único poder controlado por la oposición en Venezuela, llamó a la fuerza armada a desconocer al presidente Nicolás Maduro, a quien calificó de usurpador.

“Hacemos un llamado claro a las fuerzas armadas, a esa enorme mayoría de soldados y oficiales que portan con honor su uniforme y no se han dejado corromper (...) para que den un paso al frente (...)Se debe desconocer lo que no fue producto del voto popular”, sostuvo el presidente del Congreso, Juan Guaidó, en rueda de prensa.

Por su parte, Miguel Pizarro, diputado de la Asamblea Nacional, señaló este jueves que el país está atravesando la coyuntura más peligrosa de su historia. Destacó que Maduro cierra las posibilidades de una solución política.

“Hoy se juramenta un régimen de facto, una cúpula que es capaz de someter a todo un país al hambre y la miseria sólo para preservar el poder.

Hoy estamos entrando en la coyuntura más peligrosa de nuestra historia, un régimen que sigue cerrando las puertas a toda solución política y pacífica”, añadió.

Le quedan pocos apoyos a Nicolás Maduro.

Efecto dominó, en contra del régimen

Bogotá. De asunción a Lima y de Washington a Buenos Aires. Las reacciones frente al nuevo juramento del cargo como presidente de Nicolás Maduro no se hicieron esperar.

El primer golpe lo recibió Maduro por parte de Paraguay cuyo presidente anunció la ruptura de relaciones diplomáticas. “El gobierno de la República de Paraguay adopta hoy (jueves) la decisión de romper las relaciones diplomáticas con la República Bolivariana de Venezuela”, dijo el presidente Mario Abdo en un mensaje televisado, donde también pidió a otros países que “se expresen con hechos concretos en favor del pueblo venezolano”.

Por su parte, el ministro de Relaciones de Exteriores de Chile, Roberto Ampuero, aseguró: “Todos conocemos el estilo del dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, y sabemos que su forma predilecta de referirse a quienes piensan distinto es a través de la descalificación personal, no es ninguna sorpresa. Ustedes saben, al asno se le reconoce por su rebuzno”, dijo Ampuero.

Perú llamó a consulta a su encargada de negocios, quien era la última diplomática que estaba en Caracas y calificó de “ilegítimo” su nuevo período presidencial.

Desde Canadá, la canciller Chrystia Freeland, dijo en un comunicado que su país seguirá tomando acciones fuertes contra Venezuela, después de haber establecido sanciones dirigidas contra 70 funcionarios.

Para el presidente de Argentina, Mauricio Macri, la investidura de Maduro “carece de la autoridad de las urnas y también de credibilidad internacional”.  El mandatario dijo que “su poder no es auténtico, aunque trata de escabullirse en la victimización. Maduro se presenta como el presidente perseguido. Pero él no es la víctima, Maduro es el victimario”, remató. Argentina confirmó lo estipulado por el Grupo de Lima, en el sentido de que no permitirá la entrada de políticos venezolanos a su país y cancela el diálogo político y cualquier tipo de negociación comercial.

El rechazo fue brutal. (Con información de Reuters)