San Salvador. Nayib Bukele, el joven presidente que dio el domingo el tiro de gracia al bipartidismo arraigado en El Salvador durante tres décadas, dominará a partir de mayo el Congreso a través de una mayoría aliada para impulsar su gestión.

A sus 39 años, este empresario de la generación millennial logró con una intensa campaña electoral hacia las elecciones legislativas del domingo atraer nuevamente el voto de los salvadoreños para desbancar a "los mismos de siempre".

Calificado por algunos como cercano al pueblo, pero criticado por sus matices autoritarios, la popularidad de Bukele aumentó por su gestión de la pandemia, según analistas.

Desde antes de llegar a la presidencia en 2019, Bukele catapultó su imagen a través de las redes sociales. Y en su gestión, hace importantes anuncios de su gestión vía Twitter, y en la misma plataforma responde a las críticas de sus adversarios.

El partido Nuevas Ideas (NI), que Bukele ayudó a formar y que disputaba una elección por primera vez, junto a la Gran Alianza Nacional (Gana), que lo llevó al poder en el 2019, obtenían juntos mucho más de la mitad de los sufragios para el Parlamento, según un escrutinio preliminar del 89.43% de los votos, difundido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

“Es un hombre joven fuera de serie que tuvo la visión de leer el disgusto de la población y generarle una esperanza", definió a Bukele tras su victoria presidencial María Ofelia Navarrete, exguerrillera disidente del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), hoy ministra de Desarrollo Local.

"Lo que preocupa es que en estos primeros años de gobierno de Nayib ha demostrado muchísimas situaciones que dejan mucho que desear: la falta de transparencia, acusaciones de corrupción, su vocabulario de odio", dijo Miguel Montenegro, Director de la Comisión de Derechos Humanos.

Bukele inició su carrera política con el FMLN.