El primer ministro etíope, Meles Zenawi, quien fuera aclamado como un importante aliado de Estados Unidos contra el terrorismo, pero cuyos 21 años al frente del gobierno se vieron empañados por el asesinato y encarcelamiento de manifestantes políticos y una espeluznante guerra fronteriza con su exaliado Eritrea, murió el lunes mientras era atendido en el extranjero por una enfermedad no revelada. Tenía 57 años.

La muerte fue anunciada por la televisión estatal etíope, que se limitó a decir que Meles murió poco antes de la medianoche después de contraer una infección. El gobierno no especificó donde murió y las circunstancias de su muerte tenían trazos de intriga.

El dinámico Primer Ministro, que asistiera en junio a la Cumbre del G-20 en México, no había sido visto en público desde hace cerca de dos meses. Los funcionarios del gobierno fueron vagos con respecto a su paradero, al manifestar que sufría de una enfermedad no especificada después de recibir un tratamiento médico en un hospital no revelado de Europa.

Meles, un otrora guerrillero marxista que se redefinió como un reformador económico, fue un aliado militar estratégico para EU en la región del Cuerno de África. Permitió a Estados Unidos enviar aviones no tripulados a la vecina Somalia desde territorio etíope. Con el apoyo de Washington, envió tropas etíopes a Somalia para combatir a los militantes islamistas y otros guerrilleros antiestadounidenses entre el 2006 y el 2009.

Su muerte hundió a su empobrecida nación de 75 millones de personas en la incertidumbre política. Los desarrollos en el país eran observados de cerca en Washington, que ha proporcionado más de 2,000 millones de dólares en ayuda a Etiopía desde el 2010.

Históricamente conocida como Abisinia, Etiopía fue una monarquía durante gran parte de su historia y fue gobernada desde 1930 hasta 1974 por el emperador Haile Selassie I, quien fue remplazado por el dictador, apoyado por los soviéticos Mengistu Haile Mariam, que gobernó de 1974 a 1991. El país ha sufrido de sequías, hambrunas y pobreza extrema que lo llevaron a la disidencia violenta.

Al igual que muchos líderes africanos modernos, el dramático ascenso de Meles al poder comenzó cuando se unió a un grupo rebelde armado. Dejó la escuela de medicina y emprendió una revolución contra el represivo régimen comunista de Mengistu.