Hong Kong. Cientos de miles de personas se manifestaron en Hong Kong, desafiando a la policía y a la lluvia, y demostrando que la protesta mantiene su popularidad a pesar de los episodios de violencia y la amenaza de intervención de Pekín.

La movilización, que comenzó en junio y sin precedentes en la excolonia británica, ha visto su imagen empañada esta semana por escenas violentas, tras cinco días de bloqueo en el aeropuerto.

Para poner fin a las acusaciones de terrorismo que surgieron desde Pekín, el Frente de Derechos Civiles llamó a una manifestación no violenta, que convocó a más de 1 millón y medio de manifestantes.

La multitud se concentró bajo la lluvia torrencial en el parque Victoria, en el corazón de Hong Kong. Luego, los manifestantes marcharon hacia el distrito del Almirantazgo, más al oeste, desafiando la prohibición policial que sólo permitía una manifestación estática en el parque.

Por la noche, cientos de manifestantes enmascarados marchaban alrededor de la sede del gobierno, y cantaron “Tomemos Hong Kong, la revolución de nuestro tiempo”.

Desacreditación china

La propaganda china ha tomado recurrentemente imágenes de violencia con la intención de desacreditar el movimiento social. Los medios chinos han difundido imágenes de soldados y transportes de blindados hacia el otro lado de la frontera, en la localidad de Shenzhen.

Trump lanza advertencia

El presidente estadounidense, Donald Trump, avisó a China que reprimir las protestas prodemocracia en Hong Kong, como hizo con las manifestaciones de Tiananmen hace 30 años, perjudicaría la firma de un acuerdo comercial entre Washington y Pekín.