La manipulación de circunscripciones electorales benefició a los republicanos en contiendas para escaños en legislaturas estatales y del Congreso, de acuerdo con un análisis de The Associated Press con base en datos estadísticos de las elecciones del 2016.

Se prestó mucha atención a la manipulación durante la contienda presidencial, pero no tanta a la que hubo antes: cuando se establecieron las demarcaciones de cientos de distritos electorales, tanto de puestos estatales como para el Congreso federal.

La AP analizó los resultados de todas las 435 contiendas para el Congreso y 4,700 escaños en cámaras bajas y senados estatales que estuvieron en disputa el año pasado.

El análisis halló que hubo cuatro veces más estados con los distritos electorales para escaños en cámaras bajas estatales y el Congreso inclinados hacia los republicanos que los demócratas. Entre las dos decenas de estados más poblados que determinan la vasta mayoría del Congreso, hubo casi tres veces más distritos inclinados hacia los republicanos.

Los estados tradicionalmente disputados, Michigan, Carolina del Norte, Pensilvania, Wisconsin, Florida y Virginia, estuvieron entre aquellos con ventaja significativamente republicana en sus contiendas por puestos al Congreso o cámaras bajas estatales. Todos tuvieron distritos demarcados por republicanos después del último censo del 2010.

Los republicanos controlaron tanto los puestos a la Legislatura como a la gubernatura cuando se demarcaron los mapas en el 2011.