El movimiento del presidente electo de Francia, Emmanuel Macron, reveló una lista paritaria de candidatos a las legislativas de junio, de los cuales más de la mitad no tienen experiencia política.

Pero la novedad para muchos, no fue esa, sino fue el desdén del Consejo de Selección de candidatos de su partido República En Marcha que consideró que el ex primer ministro socialista, Manuel Valls, no reunía las condiciones de los criterios para ser candidato , tras haberlo forzado a hacer la aplicación de su candidatura por Internet, como todo el mundo .

Hasta hoy no hay criterios de aceptación a su demanda de investidura , declaró Jean Paul Delevoye, presidente de la comisión de investiduras.

Nosotros vemos que hoy no es forzosamente oportuno para el movimiento En Marcha integrar esa candidatura. Y al mismo tiempo hay que analizar la palabra del primer ministro. Nosotros no tenemos vocación de reciclar , explicó Delevoye a la radio Europe 1. Sin embargo, el partido de Macron aclaró más tarde que no presentará a ningún otro pretendiente para competir con él en su circunscripción de Essonne, al sur de París.

No fue la única mala noticia del día para Valls. El partido Socialista examina su situación en el comité de conflictos y podría determinar si hay motivos para su expulsión si se adhiere formalmente a En Marcha.

Macron, un centrista proeuropeo de 39 años, ganó el pasado domingo las elecciones presidenciales francesas y había prometido rejuvenecer a la clase política, incorporando a candidatos provenientes de la sociedad civil, incluyendo empresarios, activistas y académicos.

La edad promedio de los aspirantes en la lista que dio a conocer el partido es de 46 años, frente a la media actual en la Asamblea Nacional de 60 años.

La lista respeta también una paridad de género real, con 214 candidatas mujeres y 214 candidatos hombres.

Bruselas empeora previsión

La Comisión Europea elevó sus previsiones de déficit público en Francia a 3% del PIB en el 2017 y a 3.2% en el 2018, una décima más en ambos casos respecto a sus pronósticos de febrero.

El débil crecimiento de Francia es uno de los graves problemas del país. En el 2016 fue de 1.1%, frente a una media de 1.7% en la UE. La deuda es otro punto crítico: asciende a más de 96% del PIB. Con enormes esfuerzos el país redujo su déficit público en los últimos años y quiere situarse en el 2017, por primera vez desde el 2007, por debajo del tope establecido por la UE, de 3 por ciento.

Macron era el único de los candidatos en la presidencial francesa que se comprometió a rebajar en el 2017 el déficit público por debajo de 3 por ciento.

Además, su programa incluía el objetivo de reducir el gasto público en 60,000 millones de euros los próximo cinco años, incluyendo la supresión de 120,000 funcionarios.

Macron tiene ante sí una tarea nada fácil.