París. El gobierno francés anunció el día de ayer 20 de octubre, que intensificará las acciones contra el islam radical tras la decapitación de un profesor que mostró caricaturas de Mahoma en clase, mientras que la investigación se centra en determinar la relación entre el asesino y el padre de una alumna.

“No se trata de hacer nuevas declaraciones (...) son actos lo que esperan nuestros conciudadanos. Estos actos se intensificarán”, aseguró el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la prefectura de Bobigny.

Está previsto para el día de hoy el  cierre de una mezquita a las afueras de París, considerada un núcleo del “movimiento islamista radical”. Macron también anunció la disolución del colectivo propalestino Cheikh Yassine, “directamente implicado” en el atentado y cuyo fundador Abdelhakim Sefrioui es uno de varios detenidos por la decapitación del profesor Samuel Paty, ocurrida el viernes en Conflans-Sainte-Honorine.

Sefrioui había acompañado a principios de octubre al padre de una alumna del instituto ensangrentado para pedir la destitución del profesor de historia y geografía, que había mostrado las caricaturas de Mahoma durante una clase sobre la libertad de expresión.

Este padre, que llamó por Facebook a movilizarse contra el profesor y que también está detenido, había sido contactado por el atacante antes del asesinato.

La víctima le fue “señalada” al asesino “por uno o varios alumnos estudiantes de secundaria, a priori a cambio de una suma de dinero”, según una fuente.

La ministra adjunta de la Ciudadanía, Marlène Schiappa, se reunió este martes con representantes de las filiales francesas de Facebook, Twitter, Youtube (Google), Snapchat y Tiktok y les propuso una cooperación más estrecha entre estas plataformas y la policía francesa para combatir el “ciber-islamismo”.