Las voces más audaces que surgieron tras la masacre de la semana pasada en la Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland, Florida, han sido inesperadas. Los estudiantes que sobrevivieron la tragedia hablaron rápidamente: lo hicieron a través de las redes sociales y de las cámaras de televisión. Todos, criticaron el liderazgo político del entorno; todos quedaron decepcionados.

En los días posteriores al 14 de febrero, día de la matanza, las voces de indignación y protesta han ido creciendo: lo mismo a través de discursos puntuales que en ensayos publicados por el diario The New York Times; han habido decenas de entrevistas a través de cadenas de televisión nacionales. El senador Marco Rubio y Donald Trump han sido blanco de ataques y críticas a través de las redes sociales.

Lo más impactante: los estudiantes están recaudando dinero  para organizar una marcha nacional que llevarán a cabo el proximo mes.

Este tipo de reacciones no las habíamos visto en el pasado. Algo está sucediendo con los jóvenes.

Son generación post Columbine

El asesinato masivo en la Columbine High School en 1999, fue una de los primeras tragedias en instituciones educativas que marcarían una tendencia: fue premeditado y con el objetivo de matar al mayor número posible de personas. Desde entonces, hemos visto otros ataques con un patrón similar: en Virginia Tech en 2007, en una escuela primaria en Newtown, Connecticut, en 2012 y ahora en Parkland.

Para nosotros, los ataques fueron actos horribles, para ellos, para una generación que ha crecido en medio de simulacros de atasques armados o incendios, este tiroteo es parte de un problema endémico que ha estado con ellos durante toda su vida.

Son suficientemente mayores para hablar

Los nacidos después de Columbine inician la edad adulta. Los sobrevivientes de la masacre en Newtown todavía son niños. Los de la semana pasada ya son adolescentes con referencias a ataques pasados.

Politizados

Su edad les permite ser escuchados, y lo más importante, la política cobra importancia en sus vidas. De acuerdo a un estudio de Catalis realizado en 2014, en función de la creación de opinión política, los eventos que experimenta un adolescente de  18 años son tres veces más poderosos que los que tienen 40 años.

No son cínicos

Alec MacGillis escribe que el pesimismo entre los liberales después de años de no haber visto cambios significativos en las leyes sobre la posesión de armas, se alimenta de sí mismo. “Esto ayuda a entender la razón por la que Washington no ha hecho nada al respecto”. Los jóvenes de Parkland no son así. De manera inmediata utilizaron las redes sociales para exprersar sus opiniones.

Presionado, Trump promete

Desde su residencia de descanso en Florida, el presidente Trump expresó su respaldo a fortalecer de manera limitada las revisiones de antecedentes federales para la compra de armas de fuego, luego de varios días en los que se ha mantenido prácticamente en silencio sobre la masacre en una escuela de Florida y sobre el creciente debate acerca del control de armas de fuego.

Afuera de la Casa Blanca decenas de adolescentes se tendieron sobre el pavimento para simbolizar a los muertos y exhortar controles de armas más estrictos.

A 64 kilómetros de la comunidad en la que murieron 17 personas, Trump dio su visto bueno a la implementación de medidas específicas, y la Casa Blanca dijo que charló con el senador John Cornyn, sobre una medida bipartidista para fortalecer la bases de datos del FBI. (Con información de AP)