Los italianos rechazaron el uso de la energía nuclear, abrogar una ley que da inmunidad al primer ministro Silvio Berlusconi y otra sobre la privatización y encarecimiento del agua, según las primeras proyecciones de un referéndum celebrado ayer y hoy.

'Deberemos decir adiós a la energía nuclear', reconoció Berlusconi poco antes del cierre de las urnas, ocurrida a las 15:00 horas locales (13:00 GMT).

De acuerdo con las proyecciones difundidas por las sociedades Emg y Termómetro Político, entre el 54.5 y el 59 por ciento de los 50.4 millones de italianos convocados para votar habría participado en la consulta.

El quórum mínimo para que el referéndum tuviera validez era del 50 por ciento más uno de los italianos censados (incluidos 3.3 millones residentes en el extranjero).

También el ministro del Interior, Roberto Maroni, había reconocido antes del cierre de las casillas, que el quórum sería alcanzado.

Según las proyecciones, casi el 95 por ciento de los italianos dijo no al uso de la energía nuclear, rechazó la ley del legítimo impedimento, que permite a Berlusconi y sus ministros ausentarse de los juicios en su contra y se pronunció contra la privatización y el encarecimiento de lo servicios hídricos.

Berlusconi había llamado a no votar para impedir que fuera alcanzado el quórum. Para los analistas él es el principal derrotado en el referéndum.

El gobierno estaba ya debilitado tras perder en las elecciones administrativas del mes pasado, en las que la oposición conquistó las principales ciudades en las que se votó.

DOCH