El primer ministro Giuseppe Conte anunció este domingo nuevas restricciones en Italia luego de que el país registrase un récord de nuevos casos diarios de coronavirus, a pesar de la oposición de varios gobierno regionales y protestas en las calles por el toque de queda.

Los cines, teatros, gimnasios y piscinas deberán cerrar bajo las nuevas reglas que entrarán en vigor el lunes, mientras bares y restaurantes tendrán que dejar de servir a las 18:00, dijo la oficina de primer ministro.

En tanto el 75% de las clases en los institutos y universidades continuarán por internet.

Italia registró un récord de unos 20,000 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas. El país, el primero de Europa duramente golpeado por la pandemia, suma 500,000 contagios y 37,000 muertos.

Tres regiones con las ciudades más habitadas adoptaron un toque de queda en los últimos días: Lazio (Roma, centro), Lombardía (Milán, noroeste) y Campania (Nápoles, sudoeste). Por lo menos otras dos regiones, Piamonte (norte) y Sicilia (sur), le seguirán los pasos en la semana.

"El objetivo es claro: mantener la curva de contagios bajo control, pues es la única manera de poder gestionar la pandemia sin verse sumergidos", explicó el domingo el primer ministro Giuseppe Conte.

En la noche del sábado al domingo, decenas de manifestantes de extrema derecha protestaron contra el toque de queda y se enfrentaron a las fuerzas del orden en el centro histórico de Roma.

"Esto nos va a destruir", declaró a la AFP Augusto d'Alfonsi, propietario de un restaurante en la capital. "Ya hemos perdido el 50% de nuestra clientela este año. Sin ayuda del gobierno, estamos acabados", aseguró a la AFP.

Los manifestantes, con pasamontañas, esperaron hasta un minuto antes de medianoche para lanzar fuegos artificiales con los colores de la bandera italiana y petardos contra la policía. Siete de ellos fueron detenidos y dos policías resultaron heridos, según el diario La Repubblica.

En Nápoles, se habían registrado incidentes la noche anterior, cuando jóvenes que se oponían al toque de queda enfrentaron a los fuerzas del orden, reclamando compensaciones financieras por no poder trabajar.

Europa es golpeada por la segunda ola de coronavirus, que deja un nuevo récord de contagios por tercer día consecutivo en todo el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el domingo que la víspera se confirmaron 465,319 casos de nuevo coronavirus, un nuevo récord mundial por tercer día consecutivo (449,720 el viernes y 437,247 el jueves).

Casi la mitad se registró en la Unión Europea, con 221,898 en un día. El continente acumula ya cerca de nueve millones de contagios y más de 260,000 muertos.

España decretó el domingo un toque de queda nocturno. Ante una situación sanitaria considerada "extrema", el presidente español Pedro Sánchez anunció el domingo la instauración del estado de alarma, en principio por quince días, pero con intención de extenderlo hasta principios de mayo.

En Bélgica, las autoridades de Bruselas adelantaron el toque de queda de medianoche a las 22:00 horas, ordenaron el cierre de tiendas a las 20:00 horas y prohibieron las actividades culturales y deportivas a partir del lunes.

En Francia, los diputados votaron el sábado prolongar hasta el 16 de febrero el estado de emergencia sanitaria, que autoriza al ejecutivo a aplicar restricciones frente a la crisis. El toque de queda de 21:00 horas a 06:00 horas afecta desde el sábado a 46 millones de franceses, durante seis semanas.

La situación se ha vuelto grave también en el este del continente, con restricciones en Polonia, Eslovaquia y República Checa, entre otros. También en Bulgaria, donde el primer ministro Boiko Borissov anunció el domingo que dio positivo por coronavirus.

kg