Tel Aviv. Un nuevo documento político del Hamas, en el que se intenta rebajar el tono belicoso de sus orígenes frente a Israel y presentarse como un interlocutor aceptable, fue recibido con escepticismo por parte de expertos y adversarios del movimiento islamista palestino.

Para Israel, este texto no cambia nada y Hamas intenta engañar a todo el mundo , reaccionó el gobierno de Benjamin Netanyahu. Hamas construyó túneles de terror para penetrar a Israel desde Gaza y disparó miles de cohetes contra los civiles. Ese es el verdadero Hamas, el que destina todos sus recursos al terror y no a sus ciudadanos en Gaza , añadió Netanyahu poco antes de inaugurar los festejos del 69 aniversario de la Independencia de Israel.

Diplomáticos occidentales, por su lado, han tomado nota de estas enmiendas aportadas por Hamas, aunque se interrogan sobre su aplicación efectiva.

Hamas modificó el lunes, por primera vez en su historia su programa político, redactado en 1988 un año después de su fundación, al aceptar un Estado palestino limitado a las fronteras de 1967 e insistir en el carácter político y no religioso de su conflicto con Israel.

El movimiento integrista dice aceptar, de forma provisional, un Estado palestino en las fronteras que precedieron la victoria militar israelí de 1967 y la ocupación de Jerusalén, Cisjordania y Gaza.

Este Estado no ocuparía toda la Palestina original antes de la creación de Israel en 1948 , que incluye el territorio del actual Estado israelí.

Al mismo tiempo no abandona el camino de los proyectiles y bombas señalando que la Yihad (Guerra Santa) es un derecho y obligación legítimos .

El texto, además no cita a los Hermanos Musulmanes, pese a que Hamas procede de esta cofradía egipcia. Oficialmente, el nuevo documento no reemplaza la carta fundacional de Hamas de hace casi 30 años.

Pero muchos analistas consideran que el documento intenta hacer olvidar el texto histórico, que abogaba por la destrucción de Israel. Un diplomático aseguró, sin embargo, entrever señales positivas.

Hace tiempo que los diplomáticos impulsan una modificación de la Carta de Hamas, aunque admite que esas señales son aún insuficientes para que las cosas cambien realmente.