Washington.- El Fiscal General estadounidense, Eric Holder, pidió este jueves en una audiencia que el Congreso apruebe las medidas necesarias para controlar la compras múltiples de armas de largo calibre por parte de un sólo cliente.

Holder testificó por sexta vez ante un comité de supervisión de la Cámara de Representantes, que controla la oposición republicana, desde que estalló el escándalo del programa "Rapido y Furioso", que permitió la entrada ilegal de unas 2,000 armas a México para rastrear su uso, entre 2009 y 2010.

"En este año que empieza espero que podamos trabajar para dar a los agentes del orden los instrumentos que necesitan desesperadamente, y que han solicitado, para proteger a nuestros ciudadanos", dijo Holder en su discurso inicial.

"Desafortunadamente, en 2011 una mayoría de la Cámara de Representantes votó ocultar a las fuerzas del orden cuando un individuo compra múltiples rifles semiautomáticos, escopetas y armas de largo calibre --como las AK-47-- en tiendas de cuatro estados del sur del país", recordó Holder.

La Cámara votó en contra de la decisión del gobierno de autorizar a la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF, por su sigla en inglés) que exija a armerías en Arizona, California, Nuevo Mexico y Texas que informen de ventas múltiples de armas.

Pero tras la votación, el Fiscal General impuso esa nueva política en julio de 2011, y unas 8,000 armerías en esos cuatro estados deben informar de esas ventas múltiples a un solo cliente.

El pasado 13 de enero un juez federal confirmó que el gobierno estadounidense tiene derecho a exigir esos informes a las armerías.

La oposición republicana, que logró que el Fiscal General destituyera a altos cargos de la ATF, volvió a exigir este jueves a Holder que rinda cuentas y entregue todos los correos electrónicos relacionados con "Rápido y Furioso".

Holder ordenó hace un año una investigación interna a su Inspector General que aún no ha concluido.

"Creemos merecer esas respuestas como mínimo al mismo tiempo que su Inspector General", advirtió el presidente del comité de supervisión, Darrell Issa, quien había advertido en la última audiencia con Holder que estaba dispuesto a acusar de desacato al Fiscal General.

RDS