Beirut. El jefe del movimiento chiita libanés Hezbolá, Hasan Nasralá, reconoció por primera vez que su formación es financiada y equipada por Irán y desmintió que esté implicada en el tráfico de droga o el lavado de dinero.

"Recibimos desde 1982 todo tipo de apoyo moral, político y material de la República Islámica de Irán", indicó Nasralá en una intervención televisiva en ocasión del aniversario del profeta Mahoma.

Esta es la primera vez que Hasan Nasralá revela quién ayuda a su grupo financiera y militarmente.

"En el pasado se hablaba de un apoyo moral y político, sin mencionar el nombre de los que nos ayudaban militarmente para no complicar a Irán", indicó. "Pero hoy decidimos hablar", agregó.

Las potencias occidentales y los expertos repiten regularmente que el Hezbolá, considerado como una organización terrorista por Washington, recibe su arsenal de Irán. Las armas llegaron por contrabando al Líbano a través de Siria, cuyo régimen es también un apoyo de peso del Hezbolá.

El Hezbolá, la formación militar y política más poderosa de Líbano, combatió a Israel durante una devastadora guerra en 2006.

Hasan Nasralá desmintió además las recientes informaciones según las cuales su partido está implicado en el tráfico de droga o el lavado del dinero.