Washington. Algunos republicanos en el Congreso de Estados Unidos rechazaron el decreto antiinmigración firmado por Donald Trump, pero algunos funcionarios del presidente insistieron en que representa un pequeño precio a pagar a cambio de mantener segura a la nación.

El senador Rob Portman, republicano por Ohio, dijo que sería mejor que el nuevo presidente desacelerara y trabajara con los legisladores en una forma mejor de reforzar la forma en que se elige a los extranjeros que ingresan a Estados Unidos.

Portman dijo que todo el mundo debería dar un respiro profundo y encontrar una solución sensata para nuestra seguridad nacional , sin dejar de reflejar el hecho de que Estados Unidos siempre ha sido un hogar acogedor para los refugiados y los inmigrantes .

Dijo que Estados Unidos es un faro de esperanza y oportunidad para el resto del mundo y que debería permanecer así.

Los comentarios se produjeron la mañana después de que una jueza federal emitiera una orden de emergencia que impide temporalmente a los agentes de Estados Unidos deportar a personas procedentes de siete naciones vetadas por la orden de Trump, todas ellas de mayoría musulmana.

La jueza dijo que aquellos viajeros que fueron arrestados tienen un argumento potente para denunciar que sus derechos legales fueron violados.

Kellyanne Conway, asesora de Trump, dijo al programa dominical Fox News Sunday que la orden de emergencia emitida por una jueza federal, que prohíbe temporalmente que Estados Unidos deporte a personas de las naciones sujetas a la prohibición de Trump, realmente no afecta la orden ejecutiva .

Según Conway, la orden de Trump es prevenir, no detener y aseguró que sólo un porcentaje muy pequeño de viajeros se ha visto afectado. Conway opinó que eso es un pequeño precio a pagar para mantener la seguridad del pueblo estadounidense.

La orden de emergencia fue emitida el sábado en la noche por la jueza federal de distrito Ann Donnelly en Nueva York, después de que abogados de la American Civil Liberties Union (Unión Estadounidense por los Derechos Individuales, ACLU por su sigla en inglés) presentaran una petición en nombre de ciudadanos de siete naciones de mayoría musulmana que fueron detenidos en aeropuertos de todo el país coincidiendo con la entrada en vigor de la orden ejecutiva de Trump.

La orden de la jueza prohibió a los agentes fronterizos de Estados Unidos detener a cualquiera que llegue al país con un visado válido de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen. Además, cubre a cualquier persona con una solicitud de refugiado aprobada.