Nueva Orleans.- La marea negra que amenaza con llegar al sur de Estados Unidos pone en riesgo la existencia de los pantanos que los expertos califican de "guardería animal", en una época del año en la cual nacen las aves, tortugas y mamíferos.

"La guardería animal de América del Norte está en peligro", estimó Mark Floegel de Greenpeace en una entrevista con la AFP.

La primavera es, para la fauna, el periodo en el cual nacen los animales bebés. En las tortugas de mar, eso se traduce en la migración y luego la puesta de huevos. Es también el momento en el que las aves hacen sus nidos. Para ellos, los pantanos de Luisiana, del Misisipi y de Alabama constituyen un santuario.

Según Floegel, el delfín mular y las tortugas marinas estarían entre las primeras víctimas de la marea negra generada por el petróleo que se fugó de la plataforma Deepwater Horizon.

Una constatación compartida por Mandy Tumlin, bióloga del Departamento de Fauna del Estado de Luisiana. "Los delfines están particularmente amenazados porque no tienen ninguna piel para protegerlos del petróleo. El petróleo se infiltra en sus ojos, su piel y las otras mucosas".

Su colega, el ornitólogo Michael Carloss, reafirma: "Las aves aprovechan la primavera para migrar. En este momento, los pelícanos pardos nidifican y sus huevos no deberían tardar en eclosionar". Su población está estimada en 30.000 en Luisiana.

Si ingresa en los pantanos, el petróleo se introduciría en la cadena alimentaria de toda la región. El "bayou" (gran región húmeda del sur de Luisiana) rebosa de peces y crustáceos, manjar para las aves, aligátors y mapaches.

"Los peces estarían manchados. Cuando los pelícanos u otras aves coman estos peces, se verán a su vez contaminados, luego sus pichones", explicó Carloss.

Cuando es ingerido, el petróleo provoca inflamaciones y lesiones internas con consecuencias a menudo fatales, recordó Mandy Tumlin.

A esto se suma el estrés provocado por la capa de petróleo. "Un pájaro pegado en una napa de petróleo intentará con todas sus fuerzas liberarse. Si lo logra, estará totalmente desorientado. Y luego están los pichones que, si sus padres mueren, se encuentran solos en el nido sin nada para comer", añadió Michael Carloss.

Los expertos consultados por la AFP comparte su inquietud por la suerte de la tortuga de Kemp, amenazada de extinción.

Estas tortugas marinas, que viven exclusivamente en el continente americano, "están migrando hacia las costas de México para poner sus huevos en las playas", explicó Sarah Burnette, del Instituto Audubon.

Y "la capa de petróleo se encuentra en la mitad de su trayectoria", lamentó.

Treinta y ocho tortugas fueron encontradas muertas entre el 13 de abril y el 3 de mayo en las costas estadounidenses del golfo de México, aunque su muerte no puede ser atribuida aún a la capa de petróleo, indicó el miércoles la Agencia Marítima Estadounidense NOOA.

De estas 38 tortugas, 35 son tortugas de Kemp, subrayó Sheryan Epperly, de la NOOA. Por el momento "no se puede excluir que el petróleo sea la causa de su muerte", indicó.

Para Larry Schweiger, presidente de la Federación nacional para la protección de la fauna, "la cuestión no es saber si la fauna estará en peligro, sino más bien cuándo lo estará".

BP, que explotaba la plataforma accidentada el 22 de abril, estima que 800.000 litros de petróleo se fugan cada día al mar.

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