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En Irak, asesinatos como represalia
Presidiarios sunitas fueron baleados en una cárcel al norte de Bagdad, un auto bomba estalló en un vecindario chiíta de la capital y cuatro hombres sunitas fueron asesinados, señales de que una guerra abierta entre las dos principales sectas musulmanas se ha reavivado en Irak.

Bagdag. Casi cuatro decenas de presidiarios sunitas fueron baleados en una cárcel al norte de Bagdad, un auto bomba estalló en un vecindario chiíta de la capital y cuatro hombres sunitas fueron asesinados, señales de que una guerra abierta entre las dos principales sectas musulmanas se ha reavivado en Irak.
Los asesinatos, ocurridos después que insurgentes sunitas tomaran una franja del territorio iraquí, son los primeros indicios de un regreso a la violencia sectaria que casi separa al país en el 2006 y el 2007.
Durante los ocho años de presencia de EU en Irak las fuerzas armadas estadounidenses funcionaron como amortiguador entre las dos sectas islámicas, aunque con un éxito limitado.
El Ejército estadounidense se ha estado replegando, con el fin de asumir una misión más restringida y con menos tropas, mientras el presidente Barack Obama decide qué hacer para combatir a los extremistas islámicos.
En la más reciente muestra de violencia sectaria, al menos 44 presidiarios sunitas fueron ejecutados con disparos a la cabeza y al pecho por combatientes chiítas progubernamentales después de que insurgentes sunitas trataron de invadir la cárcel cerca de Baquba, al noreste de Bagdad, según la policía.
El Ejército iraquí dio una versión distinta de los hechos y reportó la muerte de 52 personas.
En Bagdad los cuerpos acribillados de cuatro hombres de entre 20 y 40 años fueron hallados en distintas ubicaciones.