Ayer, Estados Unidos cerró su embajada en Damasco bajo el argumento de motivos de seguridad, mientras que Gran Bretaña convocó a su Embajador en Londres para discutir acerca de la cada vez más sangrienta represión del gobierno sirio en contra de los manifestantes.

Ésta es una situación totalmente inaceptable que exige una respuesta internacional unida , expresó el ministro del Exterior británico, William Hague, al Parlamento de su país.

La vocera del Departamento de Estado de EU, Victoria Nuland, indicó que el presidente Bashar al-Assad ha optado por un camino peligroso para resolver el levantamiento, y agregó que Estados Unidos sigue estando gravemente preocupado por la escalada de la violencia .

Tras el veto de Rusia y China el sábado a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaba a Siria, ayer, el embajador de EU, Robert S. Ford, y todos los diplomáticos y ciudadanos estadounidenses asociados con la embajada abandonaron el país. El Departamento de Estado emitió una advertencia que recomienda a todos los ciudadanos estadounidenses en Siria partir de inmediato . También anunció que la embajada de Polonia ahora sirve como poder protector de los intereses estadounidenses en Siria.

La decisión de cerrar la Embajada puede ser señal de un cambio en la política hacia Siria tras el colapso de los esfuerzos diplomáticos de la ONU. El Departamento de Estado había buscado durante mucho tiempo mantener abierta la Embajada con el fin de controlar mejor la situación en Siria y preservar un canal abierto con la oposición siria.